01/25 | Cómo conocer el futuro | Estudios: NUEVO AMANECER 

Hace 2, 500 años atrás Dios le mostró  un sueño al  rey de  Babilonia, Nabucodonosor   el cual  no podía descifrar, ni con sus magos, astrólogos ni sabios; era muy misterioso,  que no logró comprender sus significado, pero Jehová  se  lo reveló con su profeta Daniel, ¿era tan importante este sueño que turbo la mente de este rey? Claro que sí en ese sueño usted comprenderá cómo Dios se ha ido manifestando en el pasado y en el presente, esto quiere decir que este sueño trazó la historia de la humanidad, en esta serie ¿Cómo conocer el futuro? usted aprenderá a entender con detalles como descifrar este sueño que nos presenta lo que ocurrirá en el futuro.

Texto Clave: Daniel 2:3

“…He soñado un sueño, y mi espíritu se ha perturbado por saber el sueño”.

 Según estudios que han realizado los científicos dicen que todos soñamos generalmente varias veces cada noche. Pero la mayoría de ellos no lo podemos recordar. Esto le ocurrió en una noche  a el rey Nabucodonosor  y al despertar muy desesperado y turbado el rey hizo llamar a magos, astrólogos, encantadores y caldeos, para que le explicasen su sueño;  vinieron todos ellos y se presentaron delante del rey, entonces el rey les dijo a todos ellos que había tenido un sueño, y su espíritu estaba turbado por saber su significado.

El asunto era que el rey había olvidado el sueño, pero los magos, astrólogos, encantadores y caldeos le pedían al rey que les dijera el sueño para que puedan darle su significado.

Daniel 2:4-6

“Rey, para siempre vive. Di el sueño a tus siervos, y mostraremos la declaración”. Pero su confianza propia pronto se desvaneció cuando el orgulloso monarca, cansado de su dilación, dijo: Si no me mostráis el sueño y su declaración, seréis hechos pedazos, y vuestras casas serán puestas por muladares. Y si mostrareis el sueño y su declaración, recibiréis de mí dones, y mercedes y grande honra. Por tanto, mostradme el sueño y su declaración”.

Nuevamente trataron de que el rey les dijera el sueño, pero el rey se dio cuenta que eran impostores y los amenazó de nuevo y finalmente confesaron: “No hay hombre sobre la tierra que pueda declarar el asunto del rey.” Además de esto, ningún rey, príncipe, ni señor, preguntó cosa semejante a ningún mago, ni astrólogo, ni caldeo… ni hay quien lo pueda declarar delante del rey, salvo los dioses cuya morada no es con la carne”. (Daniel 2:10).

El rey estaba furioso y mandó a sus soldados que ejecutaran a todos los sabios del reino. Daniel y los tres jóvenes hebreos estaban considerados dentro de los sabios del reino, cuando los soldados llegaron para llevarse a Daniel a su ejecución, Daniel  les pidió tiempo para consultar con el Dios cuya morada no es con los hombres y pedirle sabiduría para hacerle conocer su sueño al rey.

(Daniel 2: Versos 12-15)

El rey le concedió el tiempo a Daniel para que consultara con su Dios, de  este joven dependía la responsabilidad de la vida de sus compañeros y de todos los sabios. Daniel les pidió a sus tres amigos sabios que oraran por él para que Jehová les mostrará el significado de ese sueño extraño. (Daniel 2: Versos 16-18). La Biblia dice que el Dios de Daniel le reveló el secreto en una visión esa misma noche. Así que Daniel bendijo al Dios del cielo y dijo:

 “A ti, oh Dios de mis padres, confieso y te alabo, que me diste sabiduría y fortaleza, y ahora me enseñaste lo que te pedimos; pues nos has enseñado el  asunto del rey.”. Daniel 2:23, 24.

Cuando Daniel estuvo ante la presencia del rey, Nabucodonosor le preguntó si era capaz de decirle lo que había soñado, juntamente con su interpretación.  Daniel le respondió al rey de esta manera:

“El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos, ni adivinos lo pueden enseñar al rey. Mas hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los postreros días…” Daniel 2:27,28.

Como podemos observar en estos versículos Dios le dio la interpretación a Daniel  con cada detalle del sueño, este joven mostró que el único que revela el futuro es el Creador,  ahora veamos lo que significaba, leamos el libro de  Daniel 2:32-35.

“Tú, oh rey, veías, y he aquí una gran imagen, esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime,  estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. El rey se dio cuenta que sí ese era sueño que tuvo y dejó a Daniel que continuará con los demás detalles y su interpretación.”

Entonces Daniel continuó diciendo: “La cabeza de esta imagen era de fino oro; sus pechos y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de metal; sus piernas de hierro; y sus pies, en parte de hierro, y en parte de barro cocido.

“Muy asombrado, Nabucodonosor escucha mientras Daniel describe los elementos que forman la imagen, exactamente en la forma como los vio en el sueño. La cabeza era de oro brillante. El pecho y los brazos eran de plata menos lustrosa. El vientre y los muslos eran de bronce. Las piernas eran de hierro y los pies eran una mezcla de hierro y barro cocido. “Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano humana.”

El rey  se asombró de esa piedra que aparecía de la nada  y hería los pies de la imagen y desmenuzaba hasta dejarla hecha en polvo.

“Más la piedra que hirió a la imagen, fue hecha un gran monte, que hinchió toda la tierra”. Daniel 2:35.

Todo el sueño así descrito era lo que el rey había soñado. Podemos notar que aquí Daniel no oculta nada al rey,  y él da la interpretación como Dios se la reveló, sin temor le dice el significado.

¿Pero qué tenía que ver ese sueño con ese rey?

 

El sueño de Nabucodonosor predice el levantamiento y caída de las naciones claves de esta tierra. Los reinos representados en su sueño han influido de una manera u otra en cada nación del mundo, especialmente en tiempos modernos

Dios trazó el curso principal de la historia, desde el tiempo de Babilonia, 600 años antes de Cristo, hasta el clímax de la historia de este planeta.

Leamos Daniel 2:38

“Mirando de frente al rey, le dijo Daniel: “Tú eres aquella cabeza de oro”.

Babilonia era la cabeza. Una nación de oro puro. Los historiadores confirman que el oro era el símbolo adecuado para representar al reino de Babilonia.

Daniel  no buscaba ascender a ningún cargo, por interpretar este sueño, él lo descifró idéntico como Dios se lo reveló. Él sabía que este sueño era un mensaje que Dios quería revelar al mundo, un mensaje para aquella época y  para  el final de la historia de esta tierra.

Este joven muy valientemente continuó con el significado del sueño al rey:

“Y después de ti se levantará otro reino menor que tú…” Daniel 2:39.

El rey cambió de su rostro de alegría al escuchar esas frases. El orgulloso monarca de Babilonia probablemente no había pensado nunca en la posibilidad de que cualquier otra nación gobernara el mundo.

Los arqueólogos han desenterrado tablillas de arcilla inscritas con estas palabras de Nabucodonosor:

“He fortalecido las fortificaciones de Esagila y Babilonia y establecido el nombre de mi reino para siempre”.

La Biblia dice  en Daniel 4:30 que el orgulloso Nabucodonosor dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia… que yo edifiqué para casa del reino, con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi grandeza?” embargo, Dios dijo que se levantaría otro poder que sobrepasaría al reino de oro de Babilonia. Y Daniel vivió para ver ese día.

Durante el reinado de Belsasar, el arrogante y orgulloso nieto de Nabucodonosor, Ciro, de Media, sitió Babilonia. El 13 de octubre del año 539 a.C., el reino de oro de Babilonia llegó a su fin en forma nada gloriosa.

Esta serie usted aprenderá que el único que puede descifrar el futuro es Dios y lo que Él dice se cumple con exactitud te invitamos a seguir descubriendo los grandes misterio de ese sueño que nos revela lo que pasó y  sucederá en el presente.

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Estudios Bíblicos

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