Viernes 1 de septiembre 2017 | Devoción Matutina para Menores | Una mujer muy especial

“El que tiene amor no hace mal al prójimo; así que en el amor se cumple perfectamente la ley”(Rom. 13:10).

Hoy quiero hablarte de una mujer a la que admiré mucho; aunque ya falleció. De hecho, todo el mundo la admiraba, porque hizo algo realmente grande, aunque pueda parecer pequeño. ¿Te tengo todo confundido? Bueno, empezaré por el principio…
Si te digo que se llamaba Agnes Gonxha Bojaxhiu y que nació en Albania, ¿te suena un poco? ¿Sabes de quién estoy hablando? Ese es su nombre de nacimiento, pero ella se lo cambió cuando era joven. Tras descubrir su vocación, servir como monja, se puso el nombre por el que ha llegado a ser célebre: Teresa de Calcuta. ¿Pero cómo que Calcuta? ¿No había nacido en Albania? Sí, pero “Calcuta”es porque en esa ciudad de la India es donde llevó a cabo mayormente su ministerio. Y su gran obra comenzó con una experiencia muy pequeña.
Un día que iba paseando por las calles de Calcuta, Teresa se conmovió al ver a un hombre moribundo tirado allí, en el piso. Se sentó al lado de aquel desconocido, lo tomó de la mano y lo acompañó mientras moría; de ese modo, no murió en soledad.
A partir de ahí, ella decidió dedicar el resto de su vida a ayudar a los pobres de Calcuta que tenían enfermedades como la lepra. Fundó leprosarios, centros para ciegos, discapacitados y ancianos, así como escuelas y orfanatos. Tal fue la influencia de su obra en el mundo, que recibió el Premio Nobel de la Paz. ¡Bien merecido!
Podríamos pensar que ayudar a una persona que está en la calle, sola, enferma y moribunda, no es gran cosa. ¿Quién nos va a dar un premio por eso? Yo te digo quién lo hará: Jesús. Cuando tenemos con los demás pequeños gestos de amor y misericordia, para Jesús tiene un gran significado. Tal vez el mundo no lo reconozca ni nos dé un galardón, como se lo dieron a Teresa de Calcuta, pero eso no quiere decir que Jesús no se haya fijado en lo que hicimos por uno de sus hijos necesitados.
Esta es la verdadera religión: ser compasivos, buenos y amables con los demás, porque todos somos hijos de Dios. Teresa de Calcuta lo demostró con su vida, por eso es un ejemplo a imitar por todos.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2017
¡SALTA!
Patricia Navarro
Lecturas Devocionales para niños 2017

(43)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*