Lunes 18 de septiembre 2017 | Devoción Matutina para Adolescentes | Esperanzas y temores de todas las épocas

“Hoy les ha nacido en el pueblo de David un salvador, que es el Mesías, el Señor” (Lucas 2:11).

¿Recuerdas cómo fue la espera? ¿Recuerdas cómo oraban y buscaban su rostro en cada recién nacido? Su llegada fue el cumplimiento de una promesa que todos esperaron a lo largo del tiempo. Primero Adán y Eva, que pensaron que Caín sería el elegido. Después del diluvio, Noé y su familia lo anhelaban. Abraham, Isaac y Jacob lo esperaron. Los hijos de Israel sabían que lo necesitaban porque habían roto su pacto con Dios -primero, al pie del monte Sinaí, y luego una y otra vez a lo largo de los años- Durante la época de los jueces, la situación se volvió tan difícil que estaban seguros de que sería entonces cuando vendría. Los profetas predijeron su venida, pero no llegaba. Cuando fueron llevados al exilio, se dieron cuenta de nuevo de lo mucho que lo necesitaban. Setenta años más tarde, cuando volvieron a reconstruir sus vidas y su ciudad, se preguntaron si, finalmente, vendría. Pasaron los años. Vivían bajo el dominio romano y anhelaban su llegada para que los liberara del opresor. Sabían que habían roto su pacto con Dios y que necesitaban más que una segunda oportunidad: necesitaban de alguien que hiciera bien lo que ellos habían hecho mal.
Realmente Jesús fue el Deseado de todas las gentes. A lo largo de los siglos, la gente ha deseado su llegada, por eso resulta tan sorprendente que pasara desapercibido para todos, a excepción de unos pastores. Una noche, mientras estaban sentados calentándose las manos al fuego, aparecieron ángeles en el cielo que los dirigieron a un lugar inesperado. Su Mesías, su Rey, se hallaba en un establo, con animales malolientes, durmiendo en un pesebre de heno. Los pastores fueron de inmediato a adorar al recién nacido, que ni siquiera podía controlar sus intestinos ni sostener su cabeza. Dios, el Salvador del mundo, el esperado durante miles de años, llegó como todos lo hacemos. Tal vez por eso muchos se lo perdieron.
¿No crees que hoy lo seguimos pasando por alto? Quizás no se presente de la forma que esperas, pues eso ya lo hizo antes. Puede que tengas que buscarlo en lugares humildes, inesperados, donde otros nunca lo buscarían. Pero sigue
buscándolo y aguardándolo porque un día, no muy tarde, volverá, esta vez como nuestro glorioso Rey, para llevarnos a casa.
MH

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2017
FUSIÓN
Melissa y Greg Howell
Un punto de encuentro entre tú y Dios
Lecturas Devocionales para Adolescentes 2017

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