Domingo 23 de julio 2017 | Devoción Matutina para Adolescentes | Cuando la tierra se sacude bajo tus pies

“Cuando el pueblo de Israel era niño, yo lo amaba; a él, que era mi hijo, lo llamé de Egipto. Pero cuanto más lo llamaba, más se apartaba de mí. Mi pueblo ofrecía sacrificios a los dioses falsos y quemaba incienso a los ídolos” (Oseas 11:1,2).

Estábamos regresando a casa después de la mejor semana de aquel verano. Pronto empezaríamos de nuevo la universidad y nos habíamos ¡do a las montañas de Carolina del Norte para disfrutar de una última aventura. Lo habíamos pasado de maravillas, caminando por la montaña y bajando en canoa unos rápidos increíbles. Con moretones, golpes y cientos de historias divertidas para contar, volvíamos a casa riéndonos, y reviviendo una y otra vez aquella aventura. No había manera de que pudiéramos saber lo que estaba sucediendo en casa. En cuanto estacionamos, mi madre salió a recibirnos con una expresión en la cara que nunca antes le había visto. Con lágrimas rodando por sus mejillas, me dijo: “El abuelo murió, lo encontraron esta mañana muerto en el granero”. En un segundo olvidé por completo el viaje, la universidad y todo lo demás.
El caso del pueblo de Israel fue diferente, porque ellos sí sabían lo que les esperaba. Hacía tiempo se les había advertido de que una tragedia iba a ocurrirles. El profeta Oseas se levantó durante el tiempo de prosperidad y riqueza para advertir a la nación de que, en pocos años, Iban a ser brutalmente conquistados por los asirlos, que se los llevarían como esclavos. Los asirios eran famosos por su falta de misericordia. Conquistaban a las naciones sin compasión, y a los supervivientes los atravesaban en estacas y los dejaban para que murieran a la Intemperie. Todo esto se lo había advertido Oseas al pueblo, pero ellos se burlaron de él; le dijeron que era un ave de mal agüero y, simplemente, no le hicieron caso.
El pobre Oseas vivió para ver el comienzo del fin. El último buen rey de Israel fue Jero- boam II, que murió y dejó en el trono a un sucesor muy débil, que fue asesinado; esto dio paso a una sucesión de cinco reyes débiles. Todos ellos murieron asesinados. El libro de Oseas finaliza con una advertencia para que el que tenga inteligencia escuche lo que él tiene para decir y se vuelva a Dios.
A veces nosotros también vivimos así nuestra vida: cuando nos va bien, nos parece imposible creer que algo malo vaya a pasar y dejamos de sentir nuestra necesidad de Dios.
No caigas en esa trampa. Tanto en los buenos tiempos como los malos, vive cerca de Dios.
GH

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2017
FUSIÓN
Melissa y Greg Howell
Un punto de encuentro entre tú y Dios
Lecturas Devocionales para Adolescentes 2017

Home


========================
En Facebook: https://www.facebook.com/DevocionMatutina.Online
Grupo: https://www.facebook.com/groups/DevocionMatutinaIASD

(27)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*