Sábado 23 de septiembre 2017 | Devoción Matutina para Damas | Dios: el administrador principal

“Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mat. 28:20).

La vida se me venía encima. Dos miembros del personal se estaban yendo, y tenía un montón de papelerío que completar a causa del procedimiento. Para que pudieran cobrar su último sueldo ese día, sus archivos debían completarse y entregarse antes de que los bancos cerraran. Mientras manejaba hacia el trabajo esa mañana, recordé repentinamente que debía entregar la declaración de impuestos. No podía creerlo: lo había olvidado completamente. Las consecuencias de entregar la declaración tarde eran costosas, como ya había experimentado con anterioridad. Estuve tentada a dejarme caer en picada por tanto estrés, pero entonces comencé a escuchar, en oración, la voz de mi Administrador principal: Dios. Vino a mi mente una solución para la entrega del papeleo: “Haz que las damas vayan la semana que viene a firmar, dales todos los documentos y junta sus paquetes”. Suspiré aliviada: Dios, mi Administrador, ya estaba trabajando.
Había planificado una reunión de orientación para el nuevo personal el lunes 2 de enero, que era feriado ese año. Sin embargo, el médico a cargo de los residentes me dijo esa mañana que solo estaría en la oficina el domingo 1o de enero. No estaba segura de cómo tomarían los nuevos incorporados este cambio de último momento, pero sentí que debía llamarlos urgentemente. Ellos estuvieron de acuerdo con los cambios. ¡Gracias, Administrador! Él sabe cómo arreglar cada cosa.
Al final de la tarde, volví a sentirme abrumada por todas las responsabilidades del final del día, del mes y del año. Mi ocupado día laboral terminó. Al caminar hacia mi auto, recordé que era el cumpleaños de una querida amiga; y otra amiga celebraría el suyo al día siguiente. Y aquí estaba, “recordándolo” a tiempo de contactarlas y de brindarles mis buenos deseos. Me habría dolido olvidar sus cumpleaños otra vez.
Como yo, muchas mujeres luchan con sus responsabilidades diarias. A menudo, sienten que luchan solas. También les cuesta escuchar la voz de su Administrador principal, el mismo que creó los profundos océanos, las majestuosas montañas y los infinitos cuerpos celestes. Este mismo Administrador quiere ayudamos a manejar declaraciones de renta, deseos de cumpleaños… y aun los detalles más pequeños de nuestras vidas. No puedo imaginar sobrevivir un solo día sin la administración de mi Dios. Él nos cuida con una atención imperturbable.
Aun antes de que encontremos soluciones a los desafíos del día, él ya está ahí, con nosotros.
Keisha D. Sterling

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2017
VIVIR EN SU AMOR
Carolyn Rathbun Sutton – Ardis Dick Stenbakken
Lecturas Devocionales para Mujeres 2017

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