Lunes 25 de septiembre 2017 | Devoción Matutina para Adolescentes | El Padrenuestro para adolescentes

“Jesús estaba orando en un lugar; cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: ‘Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos'” (Lucas 11:1).

Padre nuestro, a veces me parece que estás demasiado lejos para considerarte mi Padre. Estoy decepcionada con mi propio padre y no quiero sentirme así con respecto a ti. Pero igual es agradable pensar que eres mi padre. Que estás en los cielos. No puedo hacerme una idea de cómo es el cielo. En este mundo hay tanto dolor, miseria, sufrimiento y horror que el cielo me parece inalcanzable. Ayúdame a recordar que una vez viviste aquí y, por eso, nos entiendes. Santificado sea tu nombre. Tu nombre se usa tan frecuentemente con frivolidad o para ofender… Enséñame a usarlo con respeto y a recordar que estoy hablando con el Dios del universo.
Venga a nosotros tu reino. Todavía no estoy preparada para esta parte. Quiero decir, deseo que vuelvas, pero todavía no. ¡Aún hay cosas que quiero hacer, lugares que quiero visitar, sueños que quiero cumplir! Me temo que no estoy lista para tu llegada. Tengo miedo de los últimos días y, a veces, dudo de mi salvación. Enséñame a esperar con convicción y alegría tu llegada. Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. Esto es aún más difícil, Señor. No siempre quiero que se haga tu voluntad; quiero que se haga la mía. Quiero que contestes mis oraciones y me concedas lo que te pido. Odio cuando dices que no o cuando te quedas en silencio. Sin embargo, tengo que confiar en ti, tú lo sabes todo. Aumenta mi fe para que acepte tus decisiones.
Danos hoy nuestro pan de cada día. Necesito tantas cosas hoy, Señor, la lista es larga… Pero lo pongo todo en tus manos. Atiende mis necesidades. Llena mis vacíos. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Otra cosa difícil. Algunas personas me han hecho daño y merezco estar enojada. Quiero estar enojada. Transforma mi corazón, Señor. Enséñame a perdonar como lo haces tú. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Esto lo necesito mucho. Hay muchas tentaciones en mi vida, y muy fuertes. Dame fuerza para resistir y líbrame del mal, del cual yo no puedo librarme. Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria, por todos los siglos. Jesús, tú tienes todo el poder que necesito para enfrentarme a este día. Muchas gracias. Amén.
MH

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2017
FUSIÓN
Melissa y Greg Howell
Un punto de encuentro entre tú y Dios
Lecturas Devocionales para Adolescentes 2017

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