3/17 | Justicia o amor | Apocalipsis una carta de Amor

Seminario Apocalipsis una carta de Amor – Licencidado Alberto Lascarro – Iglesia Adventista del Séptimo Día

Para iniciar este tema tan importante vamos a estudiar el libro de Jueces 6

Donde nos habla que el pueblo de Israel se había alejado de la fidelidad de  Dios, los madianitas los oprimían, le robaban sus cosechas  el pueblo de Israel cuidaba la tierra y esperaba las cosechas de trigo y de uvas, cuando ellos levantaban la cosecha de trigo  las guardaban los graneros, pero los madianitas  los invadían y los atacaban robando sus cosechas del granero y ellos quedan sin nada de alimentos y volvían a trabajar. La otra cosecha era la de uvas, ellos tomaban los grandes racimos de uvas y los traían del campo y los echaban en una piedra con cava que llamaban el lagar que tenía un canal y a dos Israelitas que asignaban se quitaban las sandalias y se metían al lagar  y comenzaban a pisar las uvas para hacer jugo de uva.

Los madianitas sabían cuando los israelitas cosechaban y les robaban sus cosechas ya sea de trigo o vino.

Leamos Jueces 6: 11.

“Y vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas.”

Ayer estábamos estudiando del Ángel de jehová el cual es Cristo mismo y se le apareció a Gedeón debajo de un árbol, cuando este estaba protegiendo su cosecha de trigo para que no se la robaran los madianitas, el ángel le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.” Verso 12.

El Ángel de Jehová le dice que está con él, el Hijo del Rey de reyes estaba conversando con Gedeón quien le pregunto lo siguiente:

“Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas.” Verso 13.

Gedeón le dice al Ángel del Señor “Jehová nos ha desamparado”

Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo? Verso 14.

Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre. Verso 15.

El Señor escoge siempre al más pequeño para hacer una gran obra y ese momento escogió a Gedeón, pero este se reusaba  diciendo que su familia era la más pobre y que era el más pequeño

Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre. Verso 16.

Y él respondió: Yo te ruego que si he hallado gracia delante de ti, me des señal de que tú has hablado conmigo. Verso 17.

Te ruego que no te vayas de aquí hasta que vuelva a ti, y saque mi ofrenda y la ponga delante de ti. Y él respondió: Yo esperaré hasta que vuelvas. Verso 18.

Y entrando Gedeón, preparó un cabrito, y panes sin levadura de un efa de harina; y puso la carne en un canastillo, y el caldo en una olla, y sacándolo se lo presentó debajo de aquella encina.      Verso 19.

Entonces el ángel de Dios le dijo: Toma la carne y los panes sin levadura, y ponlos sobre esta peña, y vierte el caldo. Y él lo hizo así. Verso 20.

Viendo entonces Gedeón que era el ángel de Jehová, dijo: Ah, Señor Jehová, que he visto al ángel de Jehová cara a cara. Verso 22.

Pero Jehová le dijo: Paz a ti; no tengas temor, no morirás. Verso 23.

Gedeón sabía que el Ángel de Jehová era Jesús, por eso temía morir, porque nadie puede ver el rostro de Dios y seguir viviendo.

Pero Dios le dijo que no moriría, porque Dios en forma de su Hijo al tomar forma de un ángel, Él estaba velando su gloria la cual permite no matar a nadie con su gran gloria. El 99 % de los textos de los libros del Antiguo Testamentos de las veces que menciona a Jehová no es Jehová Padre.

Moisés hablaba con el Señor cara a cara como un compañero, pero un día ale pidió que ele mostrara su gloria, pero Dios le dijo que nadie podía ver su gloria y seguir viviendo.

Gedeón y Moisés no murieron cuando hablaron con Dios cara a cara, porque hablaban con su Hijo Miguel, quien velando su gloria puede hablar con el pecador sin que este muera.

Siglos después vela su gloria y viene en  forma humana, habló con Caifás, Judas, con sacerdotes y fariseos y no mató a nadie; peor el día que Cristo venga por segunda vez, la Escritura dice que vendrá en la gloria de su Padre, ahí vendrá Jesús sin velar su gloria, sólo los que hayan quedado de pies podrán verlo y los que hayan desterrado de su corazón toda forma de pecado. Y los que no se prepararon ni dejaron sus transgresiones serán desterrados con el resplandor de su gloria. Estimado amigo la justicia de Dios es tan grande que su amor hace que nosotros podamos ser perdonados por el Padre Celestial a través de su Hijo.

 Satanás sabe que le queda poco tiempo para seguir destruyendo a los hijos del Señor y  realiza destrucción y hace que los hijos de Dios pequen y se rebelen contra su Creador. Pero mientras la Ley de Jehová  exista hay justicia, pero por infringirla estamos en pecado, pero gracias al sacrificio especial que nuestro Salvador hizo  al venir a morir por nosotros hoy podemos ser salvos y recibir el perdón de nuestras transgresiones te invito a seguir viendo esta serie que nos habla de la justicia especial que Dios hizo por medio de su Hijo al enviarlo a morir por todo el ser humano para darnos su salvación.

En el Monte el Calvario Jesús le dijo a Satanás que Dios era Justicia y amor y su triunfo hizo tres cosas. Nosotros pertenecemos a Cristo porque en la Cruz quedó claro quién es nuestro Redentor y quien es nuestro gran adversario. Te invito a seguir viendo esta serie explicado por el conferencista internacional Lcdo. Alberto Lascarro.

(1531)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*