Menores 2013Lugar: Zimbabue

Palabra de Dios: Daniel 3:17,18

El fotógrafo se detuvo a sacar una foto a un árbol baobab que sobresalía en el medio de un gran campo vacío. Los agricultores habían usado ese campo para cultivar caña de azúcar, pero, por la escasez de lluvia , lo único que quedaba era aquel árbol. Y era un árbol de apariencia muy extraña: había perdido todas sus hojas y parecía como si alguien lo hubiera desarraigado y luego clavado, en el suelo, patas para arriba.

Los árboles baobab pueden llegar a ser muy grandes, de unos 9m de diámetro y 18m de alto; a veces, más. De hecho, un viejo árbol hueco en Zimbabue era tan grande que cabían 40 personas dentro del tronco. ¿Puedes imaginarte un árbol de este tamaño, en medio de un campo pelado? Sería difícil de no verlo, ¿verdad? Algo parecido debió haber pasado cuando los tres muchachos hebreos, Sadrac, Mesac y Abed-Nego, se negaron a inclinarse delante de la estatua de oro. Allí estaban, rodeados por cientos, quizá miles, de personas inclinadas sobre el suelo. Por supuesto, no demoraron mucho para que otros los vieran. El rey Nabucodonosor había ordenado que todos se inclinaran delante de la estatua de oro, pero Sadrac, Mesac y Abed-Nego se quedaron de pie por Dios. Y ellos dijeron al rey: “Si se nos arroja al homo en ¡lamas, el Dios al que seruimos puede libramos del homo y de las manos de Su Majestad. Pero aun si nuestro Dios no lo hace así, sepa usted que no honraremos a sus dioses ni adoraremos a su estatua”. Cuan valientes fueron esos tres hombres. Ojalá nosotros seamos como Sadrac, Mesac y Abed-Nego. Decidamos estar firmes del lado de Dios.

 

Lecturas Devocionales para Menores

En algún lugar del mundo

Por: Helen Lee Robinson

Visite nuestra web: www.DevocionMatutina.com

(422)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*