Folleto Adultos - Tercer trimestre 2014 - Escuela Sabática

EL MAESTRO DIVINO
Probablemente la mayoría de nosotros recuerde a un gran maestro que tuvo un impacto indeleble en su vida, a quien admiramos y apreciamos. Algunos trascienden su época y continúan influyendo en las siguientes generaciones. Los maestros más destacados han influido decisivamente en la vida y el pensamiento de la humanidad, y son reconocidos universalmente. Jesús, por supuesto, fue el mayor de todos ellos.

Sus contemporáneos lo reconocieron como maestro porque exhibió las características generales de un rabino del siglo I d.C. Como era la práctica, él acostumbraba sentarse para enseñar. A menudo citaba las Escrituras y luego las comentaba. Además, Jesús tenía un grupo de discípulos que escuchaban atentamente sus palabras, lo seguían y lo servían. Estos eran los atributos básicos de los maestros en aquella época y aquel lugar.

Sin embargo, hubo diferencias fundamentales entre Jesús y los maestros judíos. Mientras que estos se ocupaban mayormente de los aspectos intelectuales de un tema, Jesús se dirigía al ser entero de su audiencia y la invitaba a tomar una decisión en favor de Dios. Además, aquellos que escuchaban a Jesús “se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas” (Mar. 1:22). La autoridad de Cristo estaba basada en el hecho de que él practicaba lo que enseñaba. Pero, sobre todo, la fuente de su autoridad era su propia persona. Él enseñó la verdad porque él era “la Verdad”. Como Dios encarnado, él dijo “así dice el Señor” y, sin embargo, agregó “pero yo les digo”.

Este trimestre estudiaremos algunas de las principales enseñanzas de Jesús, tal como fueron registradas en los evangelios. Nuestro Salvador enseñó muchas cosas relacionadas con nuestra vida espiritual y práctica. Presentó sus enseñanzas a diferentes audiencias y se esforzó por adaptar su método a cada persona. A veces, él predicó un sermón; otras veces, dialogó con individuos o con grupos de personas. En otras ocasiones, habló abiertamente; otras veces, tuvo que ocultar el significado de sus palabras. No obstante, en todos los casos enseñó la verdad acerca de Dios y la salvación.

Hay muchas maneras de organizar y exponer las enseñanzas de Jesús. Por ejemplo, se podrían estudiar sus parábolas o analizar sus sermones. Otro enfoque posible sería considerar sus diálogos con individuos o grupos, y sus discusiones con sus oponentes. También podría ser interesante enfocarse en sus acciones, sus actitudes y sus milagros, que fueron medios que utilizó para enseñar importantes lecciones. Cada uno de estos enfoques sería fructífero; pero, a fin de obtener un cuadro más completo de las enseñanzas de Jesús, el estudio de este trimestre combinará varios de ellos. Considerará sus enseñanzas en forma más sistemática, reuniendo lo que él enseñó en diferentes ocasiones y de distintas maneras acerca de cada tema. Esto nos permitirá conocer y entender lo máximo posible de sus enseñanzas, independientemente del método que usó para impartirlas.

Mientras abrimos las Escrituras este trimestre y leemos las palabras de Jesús, imaginemos que estamos entre sus atentos oyentes en la ladera de la montaña, junto al mar o en la sinagoga. Oremos pidiendo discernimiento espiritual para entender su mensaje y captar su insondable amor, manifestado en la cruz. Y, mientras escuchamos su tierna voz llamándonos a seguirlo, renovemos nuestra resolución de caminar con él diariamente, por fe y en obediencia. Cuanto más tiempo pasemos a sus pies, más diremos, como los dos discípulos de Emaús: “¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?” (Luc. 24:32).

Carlos A. Steger, Doctor en Teología por la Universidad Andrews, ha trabajado como pastor, profesor, administrador y editor. Actualmente es el decano de la Facultad de Teología de la Universidad Adventista del Plata, Rep. Argentina. Él y su esposa, Ethel, tienen tres hijos adultos y tres nietos.

Descarga Lecciones:

Introducción  – Las enseñanzas de Jesús

Lección 1  – Nuestro amante Padre Celestial

Lección 2  – El Hijo

Lección 3  – El Espíritu Santo

Lección 4  – La Salvación

Lección 5  – Cómo ser salvo

Lección 6  – Crecer en Cristo

Lección 7  – Vivir como Cristo

Lección 8  – La Iglesia

Lección 9  – Nuestra Misión

Lección 10  – La Ley de Dios

Lección 11  – El Sábado

Lección 12  – Muerte y Resurrección

Lección 13  – La segunda venida de Cristo

Escuela Sabática – Tercer trimestre 2014

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Comentarios

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1 Comment

  • Julio Gonzales 3 years ago

    gracias por la información …pero quizás seria bueno también poner todas las lecciones en un solo archivo PDF y usarlo en cualquier dispositivo de lectura.. gracias