Devoción Matutina Para Adolescentes | Sábado 01 de Abril del 2017


EL GRAN DILEMA

“El Señor, Dios de Israel, ha dicho que no se acabará la harina de la tinaja ni el aceite de la jarra hasta el día en que el Señor haga llover sobre la tierra (1 Reyes 17:14),

Una de mis leyendas favoritas es la de Desert Pete, el ermitaño que vivía en el árido desierto de Arizona. Un día, un agotado viajero se encontraba perdido en el desierto, sediento y casi muerto cuando, de pronto, vio una vieja bomba de agua en el resquebrajado suelo. ¡Al fin agua! Tomó el mango de la bomba, comenzó a empujar arriba y abajo, arriba y abajo, pero no salió nada. Entonces notó que, allí mismo, al costado, había una jarra con una nota firmada por Desert Pete: “Para que salga agua de la bomba, vacíe primero el agua de la jarra en la bomba. Después le dará una cantidad ¡limitada”. De pronto el hombre tenía un dilema: “¿Confío o no confío?” Si aquella nota era una broma y el tal Pete no era más que una leyenda, corría el riesgo de perder el agua de la jarra y morirse de sed; si se bebía el agua de la jarra podría vivir un poco más, pero la cantidad era tan pequeña que no lograría salir del desierto vivo. Decidió confiar en Pete; vació el valioso contenido de la jarra en la bomba, asió la manilla y de pronto brotó la vida: borbotones de agua fresca y cristalina comenzaron a salir; más de lo que nunca hubiera imaginado que existía bajo de la árida arena del desierto.

Esta historia me recuerda a Elias y la viuda de Sarepta. La sequía era tal que la gente moría por falta de agua y comida. Dios envió a Elias junto a esa mujer para que ella le diera de comer, pero ella apenas tenía un poco de harina y aceite para hacer la última comida para ella y su hijo. Sabía que después morirían. Elias le dijo que Dios lo había enviado y le prometió que, si lo alimentaba a él primero, tendrían harina y aceite hasta que pasara la sequía. Al igual que le sucedió al viajero del desierto, la viuda tuvo un dilema: “¿Confío o no confío?” Decidió confiar en Elias. Sucedió que, por mucha harina y aceite que utilizara, siempre tenía más y más. La pequeña porción de comida que la viuda hizo aquel día para Elias le reportó mucho más de lo que habría podido imaginar.

Decidir seguir a Jesús sigue siendo un dilema. ¿Merecerá la pena? Para seguirlo, hay que dejar atrás algunas cosas divertidas que la vida nos ofrece. Pero piensa en ello de esta manera: ¿Qué tienes que perder? Creo que tienes todo que ganar cuando sigues a Jesús; sin embargo, cuando eliges otras cosas, si bien es cierto que podrás tener buenas experiencias, finalmente lo lamentarás. Lo lamentó el rey David, lo lamentó Salomón. Mejor elige a Jesús, y él te dará mucho más de lo que imaginas.

=================
Narrado por: Esther Salgado
Lecturas Devocionales para Adolescentes 2017
Fusión
Por: Melissa y Greg Howell, Seth Pierce
===================
|| www.drministries.org ||
===================

(48)

Comments

Comentarios

Category:

Adolescentes, Matutinas

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*