Diálogo Bíblico | Domingo 6 de noviembre 2016 | Más acusaciones | Escuela Sabática


Domingo 6 de noviembre
MÁS ACUSACIONES
Como si escuchar un sermón de Elifaz no fuera suficiente, Job recibió otro de Bildad, quien dijo algo similar. Bildad fue más rudo y severo hacia Job. Imagínate acercarte a alguien cuyo hijo ha muerto y decirle: “Si tus hijos pecaron contra Dios, él les dio lo que su pecado merecía” (Job 8:4, NVI).
Es irónico, porque el primer capítulo de Job deja bien en claro que Job (Job 1:5) ofrecía sacrificios en favor de sus hijos, en caso de que ellos hubieran pecado. Hay aquí un contraste entre una comprensión de la gracia (como se ve en los actos de Job) y las palabras de Bildad, que revelan un legalismo áspero y retributivo. Peor aún, Bildad habla de este modo en su intento de defender el carácter de Dios.
Lee Job 8:1 al 22. ¿Cuál es el argumento de Bildad, y cuánto de lo que dice es verdad? Si te olvidaras del contexto inmediato y solo consideraras los sentimientos expresados, ¿qué fallas encontrarías en sus palabras, si las hay?
¿Quién puede encontrar fallas en lo que dice aquí? “Nosotros nacimos ayer, y nada sabemos; nuestros días en este mundo son como una sombra” (Job 8:9, NVI). Eso es claro, cierto y muy bíblico (Sant. 4:14). O ¿qué está mal en su advertencia de que los hombres impíos que ponen su esperanza en cosas terrenales confían en algo que no es más firme que una “tela de araña” (Job 8:14)? Eso es un pensamiento tan bíblico como el que más.
Tal vez el problema mayor es que Bildad está presentando solo un aspecto del carácter de Dios. Es como estar ante una zanja de un lado del camino, o en el otro. En realidad, no deberíamos estar en ninguno de esos lugares. Algunos se enfocan solo en la Ley, la justicia y la obediencia; y otros se concentran en la gracia, el perdón y la Sustitución. Cualquiera de estos énfasis por separado, generalmente, conduce a un cuadro distorsionado de Dios y de la verdad. Vemos un problema similar aquí.
Siempre deberíamos procurar el equilibrio correcto entre la Ley y la gracia, en nuestra teología y en nuestro trato con los demás. Sin embargo, si hemos de equivocarnos de un lado o del otro (y nos puede suceder), ¿de qué lado sería mejor errar cuando tratamos con las faltas de otros, y por qué?
Escuela Sabática | Lección 7 | Para el 12 de noviembre de 2016 | Castigo retributivo | El libro de Job | Cuarto trimestre 2016 | Guía de Estudio de la Biblia – Maestros – Alumnos | Iglesia Adventista del Séptimo Día

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