Diálogo Bíblico | Jueves 26 de enero 2017 | ¿Por qué es importante? | Escuela Sabática


Jueves 26 de enero
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE?
La cuestión de la personalidad del Espíritu Santo es muy importante y tiene implicaciones sumamente prácticas. “Si el Espíritu es una persona divina, pero lo consideramos como una influencia impersonal, estamos robando a esta persona divina la deferencia, el honor y el amor que le debemos”.–LeRoy Edwin Froom, La venida del Consolador, p. 36.
Si consideráramos al Espíritu Santo únicamente como un poder divino misterioso, nuestros pensamientos serían: ¿Cómo puedo tener más del Espíritu Santo? Pero, si vemos al Espíritu Santo como una persona divina, nos preguntaremos: ¿Cómo puede el Espíritu Santo tener más de mí? El punto decisivo es: ¿Deseas poseer al Espíritu Santo o deseas que el Espíritu Santo te posea a ti? ¿Resistes su influencia o estás dispuesto a seguirlo en obediencia gozosa? (Ver Rom. 8:12-14; Gál. 5:18-24.) ¿Deseas usar al Espíritu Santo según tus propios planes? ¿O quieres depender de él para que te capacite, a fin de que seas más semejante a Cristo Jesús y hagas lo que él tiene en mente para ti? ¿Tomas seriamente el hecho que tu “cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios” (1 Cor. 6:19)? ¿Estás dispuesto a glorificar a Dios con tu estilo de vida?
Lee Romanos 5:5; y Efesios 2:18 y 19. ¿De qué manera están conectados el Espíritu Santo y el amor de Dios? ¿Qué impacto tiene eso para ti personalmente y para la iglesia?
Que una persona elija conscientemente cooperar con otra es algo que puede hacer solo ella misma. Somos invitados a trabajar junto con el Espíritu Santo de manera corporativa, mientras él nos guía y transforma, personalmente y como iglesia de Dios. Si no aceptamos al Espíritu Santo como una persona de la Deidad triuna, será más fácil para nosotros ignorarlo, hacer oídos sordos a su invitación y endurecer nuestro corazón contra su influencia, que busca cambiar nuestra vida. Y, debido a que somos seres caídos, dañados por el pecado y en necesidad de la gracia transformadora de Dios, lo último que precisamos hacer es ignorar las impresiones del Espíritu Santo en nosotros. Al contrario, necesitamos entregar más de nosotros a él. Así, al reconocer que el Espíritu Santo es una Persona divina que desea utilizarnos, Dios es colocado en el centro de nuestra experiencia cristiana.
“No podemos usar al Espíritu Santo. El Espíritu ha de usarnos a nosotros” (DTG 626). ¿Qué piensas que quiso decir Elena de White aquí? ¿De qué manera puede utilizarnos el Espíritu Santo? (Ver Fil. 2:13.)
Escuela Sabática | Lección 4 | Para el 28 de enero 2017 | La Personalidad del Espíritu Santo | El Espíritu Santo y la Espiritualidad | Primer trimestre 2017 | Guía de Estudio de la Biblia – Maestros – Alumnos | Iglesia Adventista del Séptimo Día

(183)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*