Lunes 9 de septiembre
LOS FILTROS DE LA MENTE
Hay algunos padres que están tan preocupados acerca de los hábitos de sus hijos en cuanto a navegar por Internet que han instalado filtros para bloquear ciertos sitios. Otros hacen lo mismo con la televisión. El propósito de esos “filtros electrónicos” es permitir que entren ciertas cosas mientras que otras quedan afuera. Dios ha provisto “filtros espirituales” para nuestras mentes. Fueron construidos para permitir que solo entren en nuestras mentes las cosas que edifiquen la experiencia espiritual con Jesús.
¿Qué instrucción práctica da Pablo a los cristianos como un filtro para proteger sus mentes de las influencias del mal? ¿Cómo se aplica hoy este consejo a nuestros hábitos en cuanto a ver televisión, Internet, DVD, etc.? Fil. 4:7, 8; Rom. 12:2.
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Aquí hay una sencilla realidad. No es posible desarrollar pensamientos espirituales si alimentamos la mente con violencia, inmoralidad, codicia y materialismo. Nuestros sentidos son la puerta de entrada a la mente. Si la mente es bombardeada con escenas estimulantes del entretenimiento provisto por Hollywood y otros sitios, será moldeada por experiencias sensuales en vez de serlo por los principios de la Palabra de Dios. Los productores de los medios gastan millones para manipular nuestras emociones, condicionar nuestros pensamientos y dar forma a nuestros valores. Estos gurúes del entretenimiento no se preguntan: “¿De qué modo estas producciones preparan a la gente para el pronto regreso de Jesús?” Lo que los motiva más es el dinero. Los adventistas del séptimo día que se preparan para la segunda venida de Cristo deberían reflexionar cuidadosa- mente antes de sacrificar sus almas en el altar de los entretenimientos del mundo.
Hay en Milán, Italia, una catedral con tres grandes puertas de madera. Esculpi- das en la puerta de la izquierda están estas palabras: “Todo lo que agrada dura un momento”. Sobre la puerta de la derecha, en relieve, resaltan las palabras: “Todo lo que aflige es solo por un momento”. Y en grandes letras destacadas sobre la puerta central está esta frase: “Solo permanece lo que es eterno”. Pregúntate: ¿Cuán a menudo pienso en lo que es eterno? ¿De qué modo tus elecciones reflejan estos pensamientos?

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