Diálogo Bíblico | Martes 15 de noviembre 2016 | Suertes injustos | Escuela Sabática


Martes 15 de noviembre
SUERTES INJUSTAS
Lee Job 15:14 al 16. ¿Qué verdad presenta Elifaz a Job?
Otra vez, Elifaz declara una verdad con respecto a la pecaminosidad de la humanidad. El pecado es un hecho universal sobre la Tierra; también lo es el sufrimiento. Y todo sufrimiento humano es resultado del pecado. Dios puede usar el sufrimiento para enseñarnos lecciones importantes. “Dios probó siempre a su pueblo en el crisol de la aflicción. Es en el fuego del crisol donde la escoria se separa del oro puro del carácter cristiano” (PP 122).
No obstante, hay un problema más profundo. ¿Qué pasa cuando vemos que nada bueno resulta del sufrimiento? ¿Qué ocurre con aquellos en los que la escoria no se separa del oro en su carácter porque mueren instantáneamente? ¿Qué pasa con los que sufren sin conocer al verdadero Dios, o sin saber nada de él? ¿Qué sucede con los que se amargan y se enojan, y llegan a odiar a Dios por causa del sufrimiento? No podemos ignorar estos ejemplos, o poner a todos en una fórmula sencilla; al hacerlo, seríamos culpables de los mismos errores que cometieron los acusadores de Job.
Además, ¿qué bien surge de que los animales sean quemados vivos en un incendio de bosques? O ¿qué sucede con las miles de personas muertas en un desastre natural, o con los civiles que perecen en una guerra? ¿Qué lecciones pudieron haber aprendido? Y uno podría preguntarse, no solo acerca de los diez hijos de Job, sino también sobre los siervos que murieron “a filo de espada” (Job 1:15), o los que fueron consumidos (vers. 16), o los otros criados muertos (vers. 17).
Por más lecciones que Job y sus acusadores pudieran aprender, y aunque Satanás sufriera una derrota por la fidelidad de Job, la suerte de esas otras personas no parece justa. El hecho es que estas cosas no fueron justas, ni correctas, ni buenas.
Hoy afrontamos desafíos similares. Un niño de seis años muere de cáncer; ¿es justo? Una señorita universitaria de veinte años es arrancada de su automóvil y abusada; ¿es justo? Una madre de treinta años con tres niños muere en un accidente de automóvil; ¿es justo? Y ¿qué decir de los 19.000 japoneses que murieron en el terremoto de 2011? ¿Eran todos culpables de algo para que su castigo fuera justo? Si no, sus muertes tampoco fueron justas.
Estas son preguntas serias y duras.
Escuela Sabática | Lección 8 | 19 de noviembre de 2016 | Sangre inocente | El libro de Job | Cuarto trimestre 2016 | Guía de Estudio de la Biblia – Maestros – Alumnos | Iglesia Adventista del Séptimo Día

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