Diálogo Bíblico | Martes 25 de julio 2017 | Contado por justicia | Escuela Sabática

Martes 25 de julio
CONTADO POR JUSTICIA
¿Por qué piensas que Pablo apela primeramente a Abraham al recurrir a las Escrituras para validar su mensaje evangélico? (Gál. 3:6).
Abraham era un personaje central en el judaísmo. No solamente era el padre de la raza judía, sino también los judíos en tiempos de Pablo lo veían como el prototipo de cómo debería ser un verdadero judío. Muchos no solamente creían que su característica distintiva era la obediencia, sino también que Dios había declarado justo a Abraham por causa de esa obediencia. Al fin y al cabo, Abraham había abandonado su patria y su familia, aceptó la circuncisión, y hasta estuvo dispuesto a sacrificar a su hijo por mandato de Dios. ¡Eso es obediencia! Al insistir con la circuncisión, los oponentes de Pablo evidentemente argumentaban en esta misma dirección.
Sin embargo, Pablo les vuelve su propio argumento en contra al apelar a Abraham (nueve veces en Gálatas) como un ejemplo de fe más que de obediencia a la Ley.
Considera la cita de Pablo de Génesis 15:6. ¿Qué significa cuando dice que la fe de Abraham le fue “contada por justicia”? (Ver también Rom. 4:3- 6, 8-11, 22-24.)
Mientras la “justificación” era una metáfora tomada del mundo legal, la palabra contado o considerado es una metáfora extraída del área de los negocios. Puede significar “acreditar”, o “colocar algo a cuenta de uno”. No solamente se usa en Gálatas 3:6 en relación con Abraham, sino también aparece once veces más en conexión con el mismo patriarca. Algunas versiones de la Biblia traducen esta palabra como contado, considerado, o imputado.
Según la metáfora de Pablo, lo que se coloca en nuestra cuenta es la justicia. Sin embargo, la pregunta es: ¿sobre qué base Dios nos cuenta como justos? Ciertamente, no puede ser sobre la base de la obediencia, a pesar de lo que afirmaban los oponentes de Pablo. No importa qué dijeran sobre la obediencia de Abraham, las Escrituras dicen que fue por causa de la fe de Abraham que Dios lo contó como justo.
La Biblia es clara: la obediencia de Abraham no era la base de su justificación; de hecho, era el resultado. Él no hizo las cosas que hizo para ser justificado; las hizo porque ya había sido justificado. La justificación lleva a la obediencia, y no viceversa.
Medita en lo que significa esto: que eres justificado no por algo que haces sino solamente por lo que Cristo ha hecho por ti. ¿Por qué estas son nuevas tan buenas? ¿De qué manera puedes aprender a hacer tuya esa verdad; es decir, a creer que se aplica a ti, personalmente, más allá de tus luchas, tu pasado, e incluso tu presente?
Escuela Sabática | Lección 5 | Para el 29 de julio de 2017 | La fe en el Antiguo Testamento | El Evangelio en Gálatas | Tercer trimestre 2017 | Guía de Estudio de la Biblia – Maestros – Alumnos | Iglesia Adventista del Séptimo Día

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