Diálogo Bíblico | Martes 27 de diciembre 2016 | Con amigos como estos… | Escuela Sabática


Martes 27 de diciembre
CON AMIGOS COMO ESTOS…
En todo el libro de Job, los tres hombres (y luego, cuatro) que fueron para hablar con Job lo hicieron con buenos motivos. Habían oído lo que le había ocurrido, y vinieron “para condolerse de él y para consolarlo” (Job 2:11). Sin embargo, después de que Job comenzara a hablar, lamentando sus tragedias, ellos aparentemente sintieron que era más importante poner a Job en su lugar, y corregir su teología, que animarlo y levantar el espíritu de su amigo sufriente.
Vez tras vez, lo hicieron todo mal. Supongamos que hubieran estado en lo correcto, que todas esas cosas le vinieron a Job porque las merecía. Ellos podrían estar teológicamente en lo correcto, pero ¿necesitaba Job una teología correcta? ¿O necesitaba algo muy diferente?
Lee Juan 8:1 al 11. ¿Qué reveló Jesús aquí que les faltaba mucho a estos hombres?
En estas historias, hay una diferencia grande entre la mujer tomada en adulterio y sus acusadores por un lado, y Job y sus acusadores, por el otro. La mujer era culpable. Aunque ella podría ser menos culpable que los que la acusaban, no había dudas de su culpabilidad. En contraste, Job no era culpable, por lo menos en el sentido de culpa que sus acusadores le enrostraban. Pero, aun si él hubiera sido culpable como esta mujer, lo que Job necesitaba era lo que esta mujer también necesitaba, y que toda persona que sufre necesita: gracia y perdón.
“En su acto de perdonar a esta mujer y estimularla a vivir una vida mejor, el carácter de Jesús resplandece con la belleza de la justicia perfecta. Aunque no toleró el pecado ni redujo el sentido de la culpabilidad, no trató de condenar sino de salvar. El mundo tenía para esta mujer pecadora solamente desprecio y escarnio; pero Jesús le dirigió palabras de consuelo y esperanza” (DTG 427).
Lo que el libro debe enseñarnos es que necesitamos dar a otros lo que nos gustaría recibir si estuviéramos en su lugar. Claro que hay lugar para reprensiones, para confrontaciones, pero antes de que consideremos realizar esa función, debemos recordar humilde y mansamente que nosotros mismos somos pecadores.
¿De qué modo podemos aprender a ser más compasivos con los que sufren, aun si sufren por sus propias acciones equivocadas?
Escuela Sabática | Lección 14 | Para el 31 de diciembre de 2016 | Algunas lecciones de Job | El libro de Job | Cuarto trimestre 2016 | Guía de Estudio de la Biblia – Maestros – Alumnos | Iglesia Adventista del Séptimo Día

(208)

Comments

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*