Diálogo Bíblico | Miércoles 25 de enero 2017 | El Espíritu de verdad | Escuela Sabática


Miércoles 25 de enero
EL ESPÍRITU DE VERDAD
Lee Juan 14:6 y 17:17. ¿Cuál es el significado de la verdad en estos pasajes?
En el Evangelio de Juan, la palabra verdad es un término clave. Nuestra comprensión contemporánea de verdad a menudo es muy abstracta y teórica. En el mundo occidental, ha sido modelada por la filosofía griega. Sin embargo, en la Biblia, y particularmente en el Evangelio de Juan, la palabra verdad conlleva un significado más bien personal y específico: Jesús es la Verdad (Juan 14:6). Aunque la Palabra escrita de Dios es verdadera (compara con Juan 17:17; Sal. 119:142), la verdad de Dios es revelada de una manera suprema en la persona de Jesucristo. Un conocimiento verdadero de Dios nos es dado en Jesús, de quien hablan las Escrituras, porque Dios se ha revelado por medio de él.
Lee Juan 15:26 y 16:13. ¿Qué función tiene el Espíritu Santo como Espíritu de verdad?
En Juan 16:13 se nos dice que el Espíritu de verdad nos guiará a toda la verdad. Esto lo hace al señalar a Jesucristo, y al ayudarnos a recordar lo que Jesús dijo (Juan 15:26) y lo que ha hecho por nosotros. La verdad a la cual nos guía el Espíritu Santo es muy personal: él exalta a Jesús, y nos lleva a una relación viva y fiel con él. Cuando Jesús habló con la mujer de Samaria, dijo que Dios debe ser adorado en espíritu y en verdad (Juan 4:24). Cuando pedimos la dirección del Espíritu Santo, él nos guía a Jesús, quien es el Camino, la Verdad y la Vida (Juan 14:6).
La verdad en la Biblia no es una teoría ni algo abstracto, como a menudo pare¬ciera ser la filosofía. La verdad incluye una relación profundamente personal y fiel con nuestro Creador y Redentor, que es llamado “Dios de verdad” (ver Deut. 32:4; Sal. 31:5). Así, el Espíritu Santo es apropiadamente llamado el “Espíritu de verdad” (Juan 14:17; 16:13), que es enviado a nosotros, procedente de Dios el Padre (Juan 15:26), lo cual indica no solamente su carácter personal sino también su divinidad.
Tendemos a pensar en la verdad en términos de proposiciones, tal como el concepto lógico conocido como modus ponens: “Si A implica B, y A es verdad, entonces B también es verdad”. Por eso, no sorprende que mucho de lo que entendemos como verdad lo entendamos en forma de proposiciones lógicas. Sin embargo, ¿de qué modo comprendemos la idea de verdad como persona? Lleva tu respuesta a la clase el sábado.
Escuela Sabática | Lección 4 | Para el 28 de enero 2017 | La Personalidad del Espíritu Santo | El Espíritu Santo y la Espiritualidad | Primer trimestre 2017 | Guía de Estudio de la Biblia – Maestros – Alumnos | Iglesia Adventista del Séptimo Día

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