02 Folleto Escuela Sabática 3er. Trimestre 2013Domingo 15 de septiembre

DE SEPARACIÓN A SERVICIO

Pablo y Bernabé trabajaron juntos en testificar de Jesús. Pero tuvieron algunos roces entre ellos (Hech. 15:36-39). Pablo no podía confiar en alguien tan miedoso como Juan Marcos. Los peligros potenciales  de la predicación del evangelio habían  hecho  que Juan Marcos una vez abandonara a Pablo y a Bernabé, y volviera a casa.

“Esta deserción  indujo a Pablo a juzgar desfavorable  y aun severamente, por un tiempo, a Marcos. Bernabé, por otro lado, se inclinaba  a excusarlo por causa de su inexperiencia.  Anhelaba que Marcos no abandonase el ministerio, porque  veía en él cualidades  que lo habilitarían  para ser un obrero  útil para Cristo” (HAp 140).

Aunque Dios usó a todos estos hombres, los problemas entre ellos necesitaban solucionarse. El apóstol, que predicaba la gracia, necesitaba extender gracia al joven predicador que lo había  chasqueado. El apóstol del perdón  necesitaba perdonar. Juan Marcos creció con su mentor, Bernabé, y finalmente el corazón de Pablo se convenció  de los cambios.

¿De qué  modo  las  cartas  enviadas desde la prisión a Timoteo  y a la iglesia de  Colosas  revelan la relación renovada de  Pablo  con  Juan  Marcos, y una nueva  confianza en este  joven predicador? Col. 4:10, 11; 2 Tim. 4:11.

_______________________________________

_______________________________________

_______________________________________

_______________________________________

Aunque los detalles de la reconciliación de Pablo con Juan Marcos son escasos, el registro bíblico es claro. Juan Marcos llegó a ser uno de los compañeros de confianza del apóstol. Pablo lo recomendó altamente a la iglesia de Colosas, como uno de los que lo “ayudan” en la predicación. Al final de la vida de Pablo, él animó con energía a Timoteo a que viniera con Juan Marcos a Roma, porque a él le era “útil para el ministerio”. El ministerio de Pablo era enriquecido por el joven predicador,  a quien obviamente  había perdonado. La barrera entre ellos fue quebrantada y pudieron trabajar juntos en la causa del evangelio.

¿Cómo podemos  aprender a perdonar  a los que nos han herido o chasqueado? Al mismo tiempo, ¿por qué el perdón no siempre incluye una restauración completa de una relación previa? ¿Por qué no siempre esto es necesario?

(395)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*