Domingo 20 de diciembre 2015 | Devoción Matutina para Adultos 2015 | Aquí está la sierva del Señor

“Entonces María dijo: ‘Aquí está la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra’. Y el ángel se fue de su presencia” (Lucas 1:38).

La visión inefable y pura de la anunciación del ángel Gabriel a María, el misterio de su virginidad, el carácter sublime de todo el episodio, no nos ha permitido a veces analizar la dimensión humana, las consecuencias que pudo tener para la joven la aceptación de la maternidad de Jesús. La asunción de aquella misión excelsa que le anunció el ángel implicaba una seria dificultad y muchos peligros: María estaba comprometida para casarse con José y, como ella misma dijo, no conocía varón. Aceptó, por consiguiente, el riesgo del descrédito y la vergüenza de un embarazo ilegítimo, el casi seguro repudio de su prometido y, lo que era más grave, el peligro incluso de perder su propia vida, pues las rigurosas leyes de la época castigaban con el apedreamiento los casos de mujeres desposadas que quedaban preñadas de otro hombre (Deut. 22:23, 24).
María conocía cuál sería la causa de su extraño embarazo. Sabía que el hijo de sus entrañas sería concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; pero ¿quién lo creería? Si hoy, a pesar de todos los avances que ha hecho la teología en el dominio de la hipóstasis de la doble naturaleza divino-humana del Hijo de Dios, hay muchos teólogos positivistas que niegan absolutamente la naturaleza sobrenatural de la gestación de Jesús en el seno de María, ¿podemos imaginarnos cómo interpretaron sus vecinos, familiares y autoridades religiosas su misterioso embarazo? Esta joven desempeñó su papel en esa escena emulando el renunciamiento del Hijo de Dios, aceptando humilde y dócilmente el oprobio, las burlas, la incomprensión, el desprecio de todos (incluido José, su futuro esposo) y la soledad de una misión sagrada que solo ella conocía. Sin poner condiciones respondió al ángel: “Aquí está la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra”.
A veces situamos a María en su excelsitud de “llena de gracia y bendita entre todas las mujeres” muy lejos de nuestra propia experiencia, sin percatarnos que también a nosotros se nos pide, en determinadas circunstancias, la aceptación sumisa de deberes y posiciones que nos generan rechazo, críticas, menosprecio, privaciones, falsas acusaciones, marginación, pérdidas materiales e incluso castigos físicos de la gente que nos rodea.
¿Estás dispuesto a aceptar, a pesar de todo, y a responder al Señor y decir, como esta mujer ejemplar, “hágase conmigo conforme a tu palabra”?.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2015
Pero hay un DIOS en los cielos…
Por: Carlos Puyol Buil
Lecturas devocionales para Adultos 2015
http://devocionmatutina.com
Facebook:
https://www.facebook.com/groups/DevocionMatutinaIASD

(261)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*