Domingo 8 de marzo 2015 | Devoción Matutina para Jóvenes 2015 | Una mirada que te induce al arrepentimiento

Vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente. Lucas 22:61, 62.

Pedro tenía un temperamento fuerte y confiaba en sí mismo. Más de una vez, Jesús tuvo que “salvarlo” de las consecuencias de su orgullo. Horas antes de morir, cuando Jesús les anunció a los discípulos que todos lo iban a abandonar en la hora de su Pasión, Pedro le responde lleno de autosuficiencia: “Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré” (Mat. 26:33).
Jesús, lleno de compasión, le contesta con palabras que no solo anuncian su caída, sino también su restauración: “Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos” (Luc. 22:31, 32).
Y por la noche, cuando Jesús fue arrestado, golpeado y emplazado ante distintos tribunales, Pedro negó tres veces a su Amigo y Maestro.
Pero en ese momento, de su última negación, “vuelto el Señor, miró a Pedro”. Si en esa mirada hubiese habido reproche, resentimiento, odio o condenación, seguramente el fin de Pedro habría sido similar al de Judas; pero, “en aquel amable semblante leyó profunda compasión y pesar, pero no había ira.
“La visión de ese rostro pálido y doliente, esos labios temblorosos, esa mirada de compasión y perdón, atravesó su corazón como una flecha. Su conciencia se despertó… Una oleada de recuerdos lo abrumó. La tierna misericordia del Salvador, su bondad y longanimidad, su amabilidad y paciencia para con sus discípulos tan llenos de yerros; lo recordó todo… No pudiendo soportar más tiempo la escena, salió corriendo de la sala con el corazón quebrantado”.*
Un genuino arrepentimiento te llevará a sentir dolor por el sufrimiento que le causas a tu mejor Amigo, y a un deseo sincero de abandonar el mal.
* Elena de White, El Deseado de todas las gentes (Buenos Aires: ACES, 1992), pp. 659, 660.

DEVOCIÓN MATUTINA JÓVENES 2015
EL TESORO ESCONDIDO
Un encuentro con Dios en tu juventud
Por: Pablo M. Claverie
Lecturas devocionales para jóvenes 2015
www.DevocionMatutina.com

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