Escuela Sabática Joven | Domingo 14 de octubre 2018 | La inevitabilidad de la unidad

DOMINGO 14 OCTUBRE
LA INEVITABILIDAD DE LA UNIDAD
Logos: Gál. 2:20; 1 Cor. 5:21; Apoc. 14:4; Rom. 5:6; Efe. 3:10
Al comenzar Juan 17, Cristo reconoce su misión: volver a unir a la raza humana con Dios. La autoridad que pronto se le daría le permitiría llevar paz a quienes, por tanto tiempo, habían estado separados de su Hacedor. En Adán, la humanidad se había quebrantado. Nuestro representante en el Edén eligió el yo por sobre tener una relación con Dios, y trajo la impiedad -separación de Dios- a la humanidad. A través de él, esta condición antinatural pasó a nosotros, sus descendientes. Jesús vio que, si tomaba el pecado de toda la humanidad sobre sí mismo y se convertía en un segundo representante de la humanidad, un segundo Adán, podría dar muerte, en la Cruz, a la naturaleza egoísta del hombre, tanto la colectiva como la individual. Esta fue la realidad que Pablo presenció cuando dijo: “He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí” (Gál. 2:20).
Nuestra naturaleza egoísta fue condenada a muerte cuando Jesús murió en la cruz. Hemos sido justificados –declarados justos- a pesar de nuestras fallas. Cristo cargó sobre sí a toda la humanidad, colectivamente, en un solo acto de justicia. Cada hombre, mujer y niño puede atribuirse los méritos de la Cruz, porque Jesús tomó sobre sí sus pecados. “Por nosotros Dios lo trató como pecador” (2 Cor. 5:21).
La vida perfecta de Cristo nos salva y obra en nosotros para santificarnos en nuestra vida diaria. La santificación que Cristo se propuso lo llevó a perder su propia vida. A su vez, Jesús sabía que sus seguidores crecerían día a día en una relación más cercana a él hasta el punto de que, si fuera necesario, entregarían sus propias vidas.
Este evangelio nos enseña que podemos estar con Cristo donde él está. No solo al hablar del futuro, luego de la Segunda Venida, sino que él está a nuestro alcance hoy. Como Cristo está en nosotros, nosotros también estamos en él; y, al confiar en que hace realidad su vida perfecta en nosotros, podemos experimentar la vida eterna con él. No hay razón para dudar de nuestra propia seguridad porque, si creemos que estamos en él, estamos experimentando el cielo aquí y ahora pues seguimos al Cordero “por dondequiera que va” (Apoc. 14:4).

PARA PENSAR Y DEBATIR
¿De qué manera la muerte y la resurrección de Cristo logran la unidad?
¿Qué es la iglesia y cuál es su propósito?
¿Qué cambios necesitas realizar para estar en armonía con el plan de Dios para la unidad? Y ¿cuáles cambios es necesario que lleve adelante tu Iglesia local?
Andrew CarrolI, AHentown. Pensilvania. EE UU.
================================
ESCUELA SABÁTICA – LECCIÓN 3 – FOLLETO JOVEN
Esta semana estudiaremos la lección 3 – “Para que sean uno”
Para el 20 de octubre de 2018
Lecciones de Escuela Sabática – Cuarto trimestre 2018
UNIDAD EN CRISTO
Narración: Adan Vicente

(54)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*