Escuela Sabática | Jueves 22 de Junio del 2017 | La primacía de las Escrituras

La primacía de las Escrituras
Lee los siguientes pasajes. ¿Qué dicen acerca de la Biblia que podría ayudarnos a entender qué papel debería tener hoy en nuestras vidas y en nuestra fe? 1 Ped. 1:10-12; 2 Ped. 1:16-20; 2 Ped. 3:2; 2 Ped. 3:16.

En su segunda carta, Pedro confronta a los falsos maestros. Dirige la atención de sus lectores a dos fuentes de autoridad, cuando dice: “Para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles” (2 Ped. 3:2). Hoy, tenemos el mismo recurso de las palabras de los “santos profetas”, es decir, el Antiguo Testamento. Los apóstoles ya no están vivos entre nosotros, por supuesto, pero en un sentido tenemos algo mejor: su testimonio inspirado, tal como es revelado en el Nuevo Testamento. Mateo, Marcos, Lucas y Juan nos dejaron la historia definitiva de la vida, la muerte y la resurrección de Jesús. En Hechos de los Apóstoles, se nos ha dejado el registro de las actividades de los apóstoles. Y, de hecho, podemos leer las palabras inspiradas de los apóstoles mismos. Pablo escribe claramente sobre la autoridad de la Palabra de Dios (2 Tim. 3:16). Pedro, entonces, dirige la atención de sus lectores a la Escritura como la fuente de autoridad doctrinal y moral.
En 2 Pedro 3:16, Pedro advierte a sus lectores que, aun cuando la Escritura es la fuente de la verdad, sin una atención cuidadosa al mensaje que el Espíritu Santo desea que entendamos, la fuente de la verdad misma puede ser malinterpretada, y esto puede llevar a consecuencias terribles.

Sus palabras debieran ser un buen recordatorio para nosotros ahora acerca de los principios básicos para estudiar la Biblia. Deberíamos leer los pasajes de las Escrituras con oración, con atención a su contexto dentro del capítulo, el libro y la Biblia entera misma. ¿De qué estaba hablando el autor específicamente cuando lo escribió? Deberíamos leerlo a la luz de las circunstancias históricas en que fue escrito. En el caso de 1 y 2 Pedro, sería el contexto del Imperio Romano del Siglo I. Deberíamos leer la Biblia en búsqueda de aprendizaje espiritual y conscientes de que la salvación otorgada gracias a la muerte expiatoria de Cristo es el centro del mensaje bíblico (1 Ped. 1:10-12). Por último, debiéramos leer la Biblia en el contexto de nuestras propias vidas. ¿Qué verdad desea Dios que recibamos? ¿Cómo podemos aplicar la Palabra a nuestras propias vidas, de manera que sea una contribución positiva para el reino de Dios?

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LECCIÓN DE ESCUELA SABÁTICA

I TRIMESTRE DEL 2017
Narrado por: Daniel Herrera
Desde: Guatemala
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