Escuela Sabática | Miércoles 29 de Marzo del 2017 | Negar a su Señor


NEGAR A SU SEÑOR
Lee Lucas 22:31 al 34, y 54 al 62. ¿Qué lecciones podemos aprender de los fracasos de Pedro?
Las intenciones de Pedro eran buenas. Y, de hecho, mostró más coraje que los demás discípulos, pues siguió a Jesús a fin de descubrir qué le sucedería. Sin embargo, para lograr eso, decidió esconder su verdadera identidad. Esta concesión, esta desviación del camino de lo bueno y lo correcto, lo llevó a negar a su Señor tres veces, exactamente como se lo había advertido Jesús.
La historia de Pedro aquí es, tristemente, muy instructiva respecto de lo devastador que puede ser el resultado de hacer concesiones y transigir con el pecado.
Como sabemos, la historia cristiana está repleta de consecuencias terribles, que sobrevienen cuando los cristianos hacen concesiones en cuanto a verdades cruciales. Aunque la vida misma a menudo implica hacer concesiones, y a veces debemos estar dispuestos a ceder, debemos mantenernos firmes cuando se trata de verdades cruciales. Como pueblo, tenemos que aprender respecto de qué nunca debemos hacer concesiones, bajo ninguna circunstancia (ver, por ejemplo, Apoc. 14:12).
Según Elena de White, la concesión de Pedro y su fracaso comenzaron en el Getsemaní, cuando durmió en vez de orar, por lo que no estuvo preparado espiritualmente para lo que venía. Si hubiera dedicado ese tiempo a la oración ferviente, escribió Elena de White, “no habría negado a su Señor” (DTG 660).
Sí, Pedro fracasó tremendamente. Pero, por grande que haya sido su fracaso, la gracia de Dios fue aún mayor. “Cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia” (Rom. 5:20). Fue el perdón de Jesús lo que hizo de Pedro uno de los líderes prominentes de la iglesia cristiana primitiva. Qué lección poderosa, para todos nosotros, sobre la realidad de la gracia de Dios: a pesar de nuestros fracasos, ¡deberíamos levantarnos y avanzar por fe!
Sí, Pedro sabía lo que significaba ser perdonado. Él sabía de primera mano exactamente de qué se trataba el evangelio, porque lo había experimentado; y no solamente había vivido la realidad de su pecaminosidad humana, sino también la grandeza y la profundidad del amor y la gracia de Dios para con los pecadores.
¿Cómo podemos aprender a perdonar a aquellos que nos han decepcionado, como Pedro decepcionó aquí a Jesús?

==================
LECCIÓN DE ESCUELA SABÁTICA

I TRIMESTRE DEL 2017
Narrado por: Daniel Herrera
Desde: Guatemala
===================
|| www.drministries.org ||
===================

(50)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*