misionero mundial adventistaVANUATU | 16 de Marzo

Joel Toa agachó la cabeza y apartó las ramas de los árboles y las enredaderas a su paso. Se iba abriendo camino de manera costosa por arroyos escondidos y a través del denso follaje que crecía salvaje en las laderas de las montañas.
Había estado caminando durante más de una hora, buscando una casa que le habían dicho que estaba en algún claro de la selva.
Joel había ayudado a organizar una serie de reuniones de evangelización a una media hora de la capital de Vanuatu. El y sus compañeros estaban llevando a cabo el seguimiento de las personas interesadas que habían asistido a las reuniones.
Algunos de los asistentes eran adventistas que no vivían cerca de un grupo o una iglesia organizada.
Durante una de esas visitas, la gente le había hablado de una familia que se reunía para adorar a Dios en una pequeña aldea que estaba en algún lugar de la selva.

DESCARGAR PDF DEL MISIONERO ADULTOS

(786)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*