Lección 10 | Domingo 3 de diciembre 2017 | Cada día es el primero | Escuela Sabática Joven

DOMINGO 3 DE DICIEMBRE
CADA DÍA ES EL PRIMERO
Evidencia | Efesios 1:4, 5
De niño, nunca fui muy bueno en los deportes, así que no fue una sorpresa que era casi el último en ser elegido para los equipos. Cuando estaba en la cancha, no sabía qué hacer; entonces, siempre corría por toda la cancha tratando de alcanzar la escurridiza pelota, que nunca tocaba mis pies. Ahora que soy mayor y estoy jubilado, sin haber cumplido mis sueños de ser un jugador de fútbol, me encuentro sintiendo lo mismo en la “cancha espiritual”. ¿Soy el último que eligen para hacer la obra de Dios? No hay dudas de que estoy dispuesto a evangelizar y testificar a otros, pero me pregunto si todavía me ven como ese niño entusiasta corriendo de aquí para allá sin saber qué hacer.
Efesios 1:4 dice: “Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él”. Los adventistas podemos proclamar con confianza que somos elegidos para formar parte del equipo de Dios. Cada uno de nosotros tiene una función que cumplir en base a las habilidades con las que fuimos bendecidos individualmente. Lucas 9:23 expone una lista con los prerrequisitos para formar parte de este equipo: “Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz cada día y me siga”.
Negar el yo no es algo opcional en la vida cristiana. Es la realidad del nuevo nacimiento; nadie puede acudir a Cristo a menos que esté dispuesto a ver su viejo yo crucificado diariamente con Cristo, y a comenzar cada día obedeciéndolo. Así como Dios nos eligió, nosotros tenemos que elegir seguirlo, cada día.
¡Qué manera maravillosa de mirarlo! ¡Tenemos la oportunidad de ser una versión nueva y mejorada de nosotros mismos cada mañana! Cuando Cristo es quien habita en ti, automáticamente estás equipado con todas las habilidades necesarias para tu vida espiritual y física.
Así como cualquier equipo está conformado por distintos jugadores en varias posiciones, la cancha espiritual es igual: algunos testifican, otros predican, algunos oran, y otros ayudan.
Un equipo efectivo está compuesto por miembros que tienen un propósito y cuyos objetivos son congruentes con los de su Señor.
Para pensar y debatir
Si todos somos elegidos por Dios, ¿quiere decir eso que somos salvos automáticamente? ¿Y el libre albedrío? ¿Qué pasa si no quieres ser elegido?
¿Negar el yo quiere decir simplemente renunciar a la naturaleza carnal, o quiere decir cambiar tus gustos para ya no anhelar las cosas carnales? Recuerda a la esposa de Lot: aunque salió de la ciudad, su corazón todavía estaba allí. ¿Qué podemos aprender de ella?
Riley Pillay, Ciudad del Cabo, Sudáfrica

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