Lección 10 | Domingo 5 de marzo 2017 | La oración que place a Dios | Escuela Sabática


Domingo 5 de marzo
LA ORACIÓN QUE PLACE A DIOS
Aunque cubiertas por un manto de piedad, muchas oraciones son guiadas por motivaciones cuestionables. Quizás oremos pidiendo que se salve la vida de una persona únicamente porque no nos gusta vivir solos. O podríamos orar pidiendo éxito en la obra de Dios porque jugamos un papel importante en ella. También puede ser que oremos por la conversión de una persona porque, entonces, nuestra vida será más fácil. A menudo, nuestras oraciones se centran más en lo que nosotros queremos en vez de en lo que Dios desea. La oración que place a Dios tiene un enfoque diferente.
Lee Juan 15:7. ¿Por qué es importante para nuestras oraciones que permanezcamos en Jesús y que sus palabras permanezcan en nosotros? ¿Qué enfoque diferente tendrán nuestras oraciones si no permanecemos en Jesús?
Buscar primeramente a Dios y disfrutar de su compañía es más importante que cualquier otra cosa que él nos pueda dar. Si Dios está en primer lugar en nuestra vida, deseamos hacer lo que él desea; sus pensamientos moldean nuestros deseos. Cuando Dios es el centro de la oración, comenzamos a orar desde su perspectiva. Empezamos a ver nuestra vida entera a través de los ojos de Dios. Esta perspectiva ennoblece la oración.
Dios está profundamente interesado en nosotros. Él anhela ser parte de todos los aspectos de nuestra vida: nuestros temores, preocupaciones, deseos, esperanzas, anhelos, éxitos, alegrías, fracasos; todo. Podemos hablar acerca de estas cosas con él como lo haríamos con un buen amigo. Y lo vemos todo a través de los ojos de él.
La oración no cambia a Dios; nos cambia a nosotros, porque somos llevados ante la presencia de Dios, que transforma vidas.
“Orar es el acto de abrir nuestro corazón a Dios como a un amigo. No es que se necesite esto para que Dios sepa lo que somos, sino a fin de capacitarnos para recibirlo. La oración no baja a Dios hacia nosotros, antes bien nos eleva a él” (CC 93).
¡Qué cita poderosa! ¡Explica tan bien la realidad de lo que la oración hace en nosotros y por nosotros! Solamente la oración nos convierte en receptáculos abiertos, listos para recibir la gracia, el poder y la presencia de Dios en nuestra vida. ¿Quién no ha experimentado en algún punto la realidad de cómo la oración puede acercarnos a Dios?
Piensa en tu propia vida de oración; es decir: qué cosas pides en oración, cuándo oras, por qué oras, etc. ¿Qué te dice esto acerca de tu propio estado espiritual y tu relación con Dios? ¿Qué cambios necesitas hacer?
Escuela Sabática | Lección 10 | Para el 11 de marzo de 2017 | El Espíritu Santo, la Palabra y la Oración | El Espíritu Santo y la Espiritualidad | Primer trimestre 2017 | Guía de Estudio de la Biblia – Maestros – Alumnos | Iglesia Adventista del Séptimo Día

(727)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*