Lección 10 | Jueves 31 de agosto 2017 | Ismael e Isaac hoy | Escuela Sabática

Jueves 31 de agosto

ISMAEL E ISAAC HOY

El breve esbozo que hace Pablo de la historia de Israel tenía la intención de contrarrestar los argumentos de sus oponentes, que afirmaban que eran los verdaderos descendientes de Abraham y que Jerusalén (el centro del cristianismo judío y de la Ley) era su madre. Los gentiles, afirmaban ellos, eran ilegítimos; si deseaban llegar a ser verdaderos seguidores de Cristo, primero debían convertirse en hijos de Abraham, sometiéndose a la ley de la circuncisión. La verdad, dice Pablo, es justamente lo contrario. Estos legalistas no son hijos verdaderos de Abraham sino hijos ilegítimos, como Ismael. Al colocar su confianza en la circuncisión, estaban dependiendo de “la carne”, como hizo Sara con Agar y como hicieron los israelitas con la Ley de Dios en el Sinaí. No obstante, los creyentes gentiles eran hijos de Abraham, no por ascendencia natural, sino de manera sobrenatural, como Isaac. “Como Isaac, eran un cumplimiento de la promesa hecha a Abraham […] como Isaac, su nacimiento a la libertad fue producto de la gracia divina; como Isaac, pertenecen al linaje del Pacto de la promesa”.–James D. G. Dunn, The Epistle to the Galatians, p. 256. ¿Qué enfrentarán los verdaderos descendientes de Abraham en este mundo? Gálatas 4:28-31; Génesis 21:8-12. Ser el hijo de la promesa le trajo a Isaac no solamente bendiciones sino también oposición y persecución. Al referirse a la persecución, Pablo tiene en mente la ceremonia de Génesis 21:8 al 10, donde Isaac es honrado e Ismael aparece burlándose de él. La palabra hebrea en Génesis 21:9 literalmente significa “reírse”, pero la reacción de Sara sugiere que Ismael se estaba burlando y ridiculizando a Isaac. Mientras que el comportamiento de Ismael podría no parecer muy grave para nosotros hoy, revelaba la hostilidad más profunda involucrada en una situación en la que el derecho de primogenitura estaba en juego. Muchos gobernantes de la antigüedad intentaban asegurar su posición eliminando a potenciales rivales, incluyendo a hermanos (Juec. 9:1-6). Aunque Isaac enfrentaba oposición, también disfrutaba de todos los privilegios de amor, protección y favor que recibía por ser el heredero de su padre. Como descendientes espirituales de Isaac, no deberíamos sorprendernos cuando sufrimos dificultades y oposición, incluso desde la familia misma de la iglesia. ¿En qué sentido has sufrido persecución, especialmente de parte de quienes están más cerca de ti, por causa de tu fe? O hazte esta pregunta difícil: ¿podrías ser tú culpable de perseguir a otros por la fe de ellos? Piensa en eso.

Escuela Sabática | Lección 10 | Para el 2 de septiembre de 2017 | Los dos pactos | El Evangelio en Gálatas | Tercer trimestre 2017 | Guía de Estudio de la Biblia – Maestros – Alumnos | Iglesia Adventista del Séptimo Día

(318)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*