Lección 10 | Martes 29 de noviembre 2016 | Eliú defiende a Dios | Escuela Sabática


Martes 29 de noviembre
ELIÚ DEFIENDE A DIOS
Se han escrito muchos comentarios a lo largo de los siglos acerca de Eliú y su discurso; algunos ven en él un cambio importante de dirección del diálogo. Sin embargo, realmente, no es fácil ver dónde Eliú añade algo nuevo o fundamental que cambia la dinámica del diálogo. Es más, en su mayor parte, parece que presenta los mismos argumentos que los otros tres habían dado en su intento de defender el carácter de Dios, en contra de la acusación de injusticia con respecto a los sufrimientos de Job.
Lee Job 34:10 al 15. ¿Qué verdades expresa aquí Eliú? ¿De qué manera son paralelas a lo que los otros hombres habían dicho antes? Y, aunque sus palabras fueran ciertas, ¿por qué eran inadecuadas para esa situación en particular?
Tal vez lo que podemos ver en Eliú, como en los otros hombres, es temor: el temor de que Dios no sea como ellos creen que es. Quieren creer en la bondad, y la justicia y el poder de Dios; y por eso, ¿qué puede hacer Eliú, sino decir verdades acerca de la bondad, la justicia y el poder de Dios?
“Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre, y ve todos sus pasos. No hay tinieblas ni sombra de muerte donde se escondan los que hacen maldad” (Job 34:21, 22).
“He aquí que Dios es grande, pero no desestima a nadie; es poderoso en fuerza de sabiduría. No otorgará vida al impío, pero a los afligidos dará su derecho. No apartará de los justos sus ojos; antes bien con los reyes los pondrá en trono para siempre, y serán exaltados” (Job 36:5-7).
“Él es Todopoderoso, al cual no alcanzamos, grande en poder; y en juicio y en multitud de justicia no afligirá. Lo temerán por tanto los hombres; él no estima a ninguno que cree en su propio corazón ser sabio” (Job 37:23, 24).
Si todo esto es cierto, entonces la única conclusión lógica que uno puede obtener es que Job está recibiendo lo que merece. ¿Qué otra cosa podría ser? Eliú, entonces, estaba tratando de proteger su propia comprensión de Dios frente al mal tan terrible que le había sobrevenido a un hombre bueno como Job.
¿Has afrontado alguna vez una ocasión en que sucedió algo que te haya hecho temer por tu fe? ¿Cómo respondiste? Mirando hacia atrás, ¿qué podrías haber hecho en forma diferente?
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