Lección 13 | Lunes 18 de septiembre 2017 | Una vida santa… ¡Que vale la pena vivir! | Escuela Sabática Joven

LUNES 18 SEPTIEMBRE
UNA VIDA SANTA… ¡QUE VALE LA PENA VIVIR!
Testimonio | Mat. 18:15-17
“Los seres humanos son propiedad de Cristo, comprada por él a un precio infinito, ligada a él por el amor que él y su Padre les manifestaron. ¡Cuán cuidadosos, pues, debemos ser en nuestro trato mutuo! Los hombres no tienen derecho a sentir recelos acerca de sus semejantes. Los miembros de la iglesia no tienen derecho a seguir sus propios impulsos e inclinaciones al tratar con otros miembros que erraron. No deben ni siquiera expresar sus prejuicios acerca de ello; porque con ello ponen en otras mentes la levadura del mal. Los informes desfavorables a un hermano o a una hermana en la iglesia se comunican de uno a otro entre los miembros. Se cometen errores e injusticias porque algunos no están dispuestos a seguir las direcciones del Señor Jesús”.’
“Cualquiera que sea el carácter de la ofensa, no cambia el plan que Dios trazó para el arreglo de las desinteligencias e injurias personales. El hablar a solas y con el espíritu de Cristo a aquel que faltó, eliminará la consiguiente dificultad. Id a aquel que erró, y con el corazón lleno del amor y de la simpatía de Cristo tratad de arreglar el asunto. Razonad con él con calma y tranquilidad. No dejéis escapar de vuestros labios palabras airadas. Hablad de una manera que apele a su mejor criterio. Recordad las palabras: ‘Sepa que el que hubiere hecho convertir al pecador del error de su camino, salvará un alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados’ (Sant. 5:20)V
” ‘Si tu hermano pecare contra ti’, declaró Cristo, ‘ve, y redargúyele entre ti y él solo’ (Mat. 18:15). No habléis del mal a otro. Si este mal es contado a una persona, luego a otra y aun a otra, el informe crece continuamente, y el daño aumenta hasta que toda la iglesia tiene que sufrir. Arréglese el asunto ‘entre ti y él solo’. Tal es el plan de Dios. ‘No salgas a pleito presto, no sea que no sepas qué hacer al fin, después que tu prójimo te haya dejado confuso. Trata tu causa con tu compañero y no descubras el secreto a otro’ (Prov. 25:8, 9). No toleréis el pecado en vuestro hermano; pero no lo expongáis ni aumentéis la dificultad haciendo que la reprensión parezca como una venganza. Corregidle de la manera esbozada en la Palabra de Dios”.3
‘ Obreros evangélicos, p. 512. |2 Testimonios para la iglesia, t. 7, p. 249.13lbid., p. 248.
Para pensar y debatir
¿Hay alguien con quien te relacionas a quien deberías alcanzar: un familiar, un amigo, un compañero de trabajo, un profesor?
¿De qué manera el mirar a las personas con los ojos de Cristo cambia la forma en que nos relacionamos con quienes están actuando fuera de los límites de lo que consideramos una conducta cristiana aceptable?
Lizzie Mattson, Lake Tapps, Washington; EE.UU.

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