Lección 13 | Miércoles 20 de septiembre 2017 | La ley de Cristo | Escuela Sabática

Miércoles 20 de septiembre
LA LEY DE CRISTO
Pablo relaciona el hecho de sobrellevar las cargas con cumplir la ley de Cristo. ¿Qué quiere decir con “la ley de Cristo”? Gálatas 5:14; 6:2; Juan 13:34; Mateo 22:34-40.
El uso que hace Pablo de la frase “la ley de Cristo” (ton nomon tou Christou) no aparece en ninguna otra parte de la Biblia, aunque él mismo usa una expresión similar en 1 Corintios 9:21 (ennomos Christou). La singularidad de esta frase dio como resultado una serie de interpretaciones diferentes. Algunos argumentan erróneamente que esto es una evidencia de que la Ley de Dios dada en el Sinaí fue reemplazada por una ley diferente, la ley de Cristo. Otros afirman que la palabra ley simplemente significa un “principio” general (ver Rom. 7:21), lo que indica que al llevar las cargas de otros estamos siguiendo el ejemplo de Jesús. Mientras que esta última interpretación tiene algún mérito, el contexto y la terminología similar con Gálatas 5:14 sugieren que “cumplir la ley de Cristo” es otra referencia a cumplir la Ley moral por amor. Pablo demostró anteriormente en sus cartas que la Ley moral no fue anulada con la venida de Cristo, sino que al ser interpretada por el amor continúa jugando un papel importante en la vida cristiana. Esto es la personificación de lo que enseñó Jesús durante su ministerio terrenal, y lo que también practicó a lo largo de su vida, e incluso en su muerte. Al llevar las cargas de otros, no solamente estamos siguiendo las pisadas de Jesús, sino también estamos cumpliendo la Ley.
Surge otro problema en estos textos: la aparente contradicción entre Gálatas 6:2 y 6:5. No obstante, este problema se resuelve fácilmente al percatamos de que Pablo está usando dos palabras diferentes para describir dos situaciones diferentes. Como ya hemos visto, la palabra para “cargas” (baros), en el versículo 2, se refiere a una carga pesada que debe llevarse una larga distancia. Sin embargo, la palabra fortion, en el versículo 5, se refiere a la carga de un barco, o a la mochila de un soldado, o incluso a un niño en el vientre. Mientras que las primeras cargas pueden dejarse a un lado, estas últimas no. Una mujer embarazada debe llevar a su propio hijo. Como lo sugiere este ejemplo, hay algunas cargas que las personas pueden ayudarnos a llevar, pero hay otras que ningún ser humano puede llevar por nosotros, como la carga de una conciencia culpable, el sufrimiento y la muerte. Para estas, debemos depender únicamente de la ayuda de Dios (Mat. 11:28-30).
Mientras que con algunas cargas puedes conseguir ayuda de otras personas, otras cargas solamente puedes entregarlas al Señor. ¿Cómo puedes aprender a dar al Señor las cosas que por ti mismo simplemente no puedes llevar?

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