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Miércoles 26 de junio
UN ROLLO DE MEMORIA
En Malaquías 3:13 al 18, el pueblo se queja de que Dios no se preocupa por los pecados de la Nación. Los que practicaban el mal y la injusticia parecían escapar sin que los notaran, y así muchos se preguntaban por qué debían servir a Dios y vivir rectamente, cuando el mal parecía quedar sin castigo.
Lee Malaquías 3:14 y 15. ¿Por qué es fácil comprender esa queja?
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¿Cómo respondió Dios? (Malaquías 3:16-18)
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Es fácil en este mundo, donde existe tanta injusticia, preguntarse si alguna vez se hará justicia. Sin embargo, aquí el mensaje es que Dios sabe todas esas cosas y que él recompensará a los que son fieles a él.
La expresión “un rollo (o, un libro) de memoria” se encuentra solo aquí en la Escritura. ¿Qué enseñan los siguientes pasajes acerca de los libros de Dios en los que se registran los nombres y los actos de la gente?
Éxodo 32:32; Salmo 139:16; Isaías 4:3; 65:6; Apocalipsis 20:11-15.
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La conclusión es que Dios conoce todas las cosas. Él sabe quiénes son los suyos (2 Timoteo 2:19) y quiénes no lo son. Todo lo que podemos hacer, como pecadores, es clamar por su justicia, reclamar sus promesas de perdón y poder, y luego –dependiendo de los méritos de Cristo– morir al yo, y vivir para él y para los demás, sabiendo que al final nuestra única esperanza es su gracia.
Si ponemos nuestra esperanza en nosotros mismos, seguramente hemos de quedar chasqueados, de un modo u otro.

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