Lección 2 | Martes 10 de octubre 2017 | En cuanto a la justificación por la fe | Escuela Sabática Joven

MARTES 10 DE OCTUBRE
EN CUANTO A LA JUSTIFICACIÓN POR LA FE
Testimonio | Éxodo 20:1-17; Levítico 12, 16, 23
“Este método de presentar el evangelio caracterizaba las labores [de Pablo] en el curso de todo su ministerio entre los gentiles. Siempre conservaba ante ellos la cruz del Calvario. ‘No nos predicamos a nosotros mismos -declaró en los últimos años de su vida-, sino a Jesucristo, el Señor, y nosotros somos vuestros siervos por Jesús. Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo’ (2 Corintios 4:5, 6)”. 1
Es precioso el pensamiento de que la justicia de Cristo nos es imputada, no por ningún mérito de nuestra parte, sino como don gratuito de Dios. El enemigo de Dios y del hombre no quiere que esta verdad sea presentada claramente; porque sabe que si la gente la recibe plenamente, habrá perdido su poder sobre ella. Si consigue dominar las mentes de aquellos que se llaman hijos de Dios, de modo que su experiencia esté formada de duda, incredulidad y tinieblas, logrará vencerlos con la tentación.
Esa fe sencilla, que acepta al pie de la letra lo que Dios dice, debe ser estimulada. El pueblo de Dios debe poseer la clase de fe que se ase del poder divino. ‘Por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios’ (Efesios 2:8). Los que creen que, por amor de Cristo, Dios ha perdonado sus pecados no deben, por causa de la tentación, dejar de seguir peleando la buena batalla de la fe. Su fe debe volverse cada vez más fuerte hasta que su vida cristiana, como sus palabras, declare: ‘La sangre de Jesucristo… nos limpia de todo pecado’ (1 Juan 1:7). 2 “El Señor Jesús es nuestra fortaleza y felicidad; es el gran depósito del cual los hombres pueden sacar fortaleza en cualquier ocasión. Al analizarlo, al hablar con él, nos ponemos cada vez en mejores condiciones de contemplarlo: al apropiarnos de su gracia y recibir las bendiciones que nos prodiga, tenemos algo con lo que podemos ayudar a los demás. Llenos de gratitud, comunicamos a otros las bendiciones que nos han sido dadas libremente. Recibiendo e impartiendo así, crecemos en gracia; y una abundante corriente de alabanza y gratitud fluye incesantemente de nuestros labios; el dulce espíritu de Jesús enciende la acción de gracias en nuestro corazón, y nuestra alma se eleva al sentirse segura. La infalible e inagotable justicia de Cristo llega a ser nuestra justicia por la fe”. 3
1 Los hechos de los apóstoles, p. 172. | 2 Obreros evangélicos, pp. 166, 167. | 3 Dios nos cuida, 29 de julio (“De Saulo a Pablo”), p. 219.
Para pensar y debatir
¿Por qué crees que algunos parecen tener una fe automática, mientras que otros son más escépticos?
¿Tienes una fe completa en Jesucristo en todo momento, o esa fe a veces se torna más bien en una esperanza?
Sasha Doneskey, Keene, Texas, EE. UU.

(77)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*