Lección 3 | Miércoles 17 de enero 2018 | La administración de nuestras finanzas | Escuela Sabática Joven

MIÉRCOLES 17 DE ENERO

LA ADMINISTRACIÓN DE NUESTRAS FINANZAS

CÓMO HACER – DEUTERONOMIO 10:14; SALMO 50:10; 1 CORINTIOS 6:19, 20

El dinero parece ser un tema tabú en muchas iglesias, pero creo que la prosperidad financiera es una gran bendición cuando se la usa para la gloria de Dios. Administrar nuestros recursos financieros de forma tal que puedan bendecir a otros también bendice a nuestro Creador; él bendice a quienes son fieles con lo que han recibido y prueban ser siervos buenos y fieles. Aquí hay algunas formas en las que podemos practicar la mayordomea financiera:

» Ora para tener el corazón y la mentalidad correctos. “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva la firmeza de mi espíritu” (Salmo 51:10). Una de las primeras cosas que necesitamos hacer es estar en paz con Dios en nuestro corazón y tener la actitud correcta para con la mayordomía y nuestro dinero. El dinero es una herramienta que podemos usar para promover el Reino de Dios y para bendecir a otros.

» Prepara un presupuesto y vive con menos de lo que ganas. Llevar adelante un estilo de vida libre de deudas es un valor fundamental: es importante mantenerse dentro de un presupuesto mensual y vivir con menos de lo que ganas, para poder dedicar parte de tus finanzas a ahorrar y dar. Sé fiel con los recursos con los que has sido bendecido.

» Separa dinero para dar. Además de tus diezmos mensuales, separa cierta cantidad para dar a otros proyectos, misiones o individuos que lo necesitan. Tenemos el privilegio de ser socios con Dios para completar su obra y la maravillosa responsabilidad de hacerlo usando lo que nos ha sido dado. Dios bendice a quienes dan; pero no cuando damos para recibir, sino cuando tenemos la actitud correcta, que proviene de un corazón renovado. Entiende que todo lo que tienes no te pertenece. Creo que uno de los momentos más liberadores que he experimentado, en lo relativo al dinero, ha sido cuando entendí que nada de lo que tengo es mío: todo le pertenece a Dios. Todo en este universo es suyo, y él puede elegir qué hacer con eso. Si Dios me ha confiado algo, ¡genial! Al mismo tiempo, si Dios elige quitármelo, eso también es genial. Somos mayordomos de lo que es suyo y, por eso, podemos darnos cuenta de que todo lo que tenemos es por la bondad y el amor de Dios.

» Practica la introspección. Dedica tiempo a reflexionar en las cosas a las que estás apegado emocionalmente, ya sea dinero, objetos materiales, actividades o incluso personas. Cualquier cosa que esté antes que Dios en nuestra vida es un ídolo y toma el lugar de Dios en nuestro corazón. Dedica tiempo a buscar en tu corazón y pedirle a Dios que te limpie de lo que sea que represente una lucha para ti.

PARA PENSAR Y DEBATIR

¿Por qué crees que tantos cristianos tienen una visión negativa del dinero?

Reflexiona sobre tu apego emocional al dinero o a las cosas materiales en general, y cómo eso te dificulta vivir libremente.

Michelle Solheiro, Edmonton, Alberta, Canadá.

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