Motiva: Durante la II Guerra Mundial en los Estados Unidos era la costumbre que una familia que tenía un hijo sirviendo en las Fuerzas Armadas colocara una estrella en la ventana del frente de su casa. Pero una estrella dorada indicaba que el hijo había muerto en el servicio al país. Hace varios años, Sir Harry Lauder contó una historia conmovedora sobre esa costumbre. Dijo que cierta noche un hombre caminaba por una calle de Nueva York acompañado de su hijo de cinco años. El pequeño, atraído por las luces que brillaban en las ventanas de las casas quiso saber por qué algunas casas tenían una estrella en la ventana. El padre le explicó que esas familias tenían un hijo luchando en la guerra. El pequeño aplaudió cuando vio otra estrella en la ventana y exclamó: “Mira papa, otra familia que dio su hijo por su país”. Finalmente llegaron a un descampado, después de la hilera de casas. Desde ese lugar se podía ver una estrella brillando en el cielo. El pequeño volvió al tema, “Papá, exclamó, mira esa estrella en el cielo, Dios también dio su Hijo”. Sí, es verdad. Hay una estrella en la ventana de Dios.
El foco: entender
Comprender el significado de la muerte expiatoria de Jesucristo profetizada en la vida del Siervo del Señor, de Isaías 53.
Explora:
I. Siervo Sufridor. El incomprensible sacrifico de Dios por los pecadores.
Pregunta 1: ¿Por qué Jesús tuvo que asumir la naturaleza humana, sufrir y morir en la cruz para salvar a la humanidad?
Lea Isaías 53. Solo por medio del sufrimiento y muerte Jesús podría llegar a ser el Autor de la salvación (Heb. 2:10).
v. 3: Despreciado y el más rechazado entre los hombres.
v. 4: Tomó sobre sí nuestras enfermedades y nuestros dolores.
v. 5: Y por sus llagas fuimos sanados.
v. 7: Fue oprimido y humillado, pero no abrió su boca.
v. 7: Como cordero fue llevado al matadero.
II. Sustituto suficiente e inmaculado.
Pregunta 2: ¿No había otra manera de salvar a la humanidad?
Rom. 6:23: El sueldo del pecado es la muerte.
Gén. 2:17: “El día que de ella comieres, ciertamente morirás”. Ese día murió el sustituto que simbolizaba el verdadero sustituto.
Cristo no pasó por alto el pecado, lo eliminó. Juan 1:29.
El animal ofrecido tendría que ser perfecto. (Inmaculado) Éxo. 12:5. Su justicia perfecta nos cubre (Heb. 4:15).
III. La sangre de Cristo. (1 Juan 1:7) “La sangre de Cristo nos limpia de todo pecado”.
Pregunta 3: ¿Por qué el simbolismo de la sangre?
La sangre de Cristo es una expresión clara para la muerte de Cristo.
La sangre sustitutiva. Éxodo 12:13 Primogénitos. Sangre como propiciación. Rom. 3:25.
La sangre está asociada al Pacto. Sin derramamiento de sangre no hay remisión. Heb. 9:22.
El libro de Levítico es un libro sangriento. Un cuadro espantoso, nada agradable.
El pecado es siempre pecado, Dios nunca lo trató livianamente.
Aplica:
Un gran peligro, la INDIFERENCIA.
Peligro de aceptar el evangelio y después minimizarlo.
En Mateo 2:1-4 encontramos tres actitudes ante el sacrificio de Jesús.
1. Herodes: Lo recibió con violencia y odio.
2. Los Judíos: Cuando supieron del nacimiento de Jesús fueron indiferentes.
No se preocuparon, no fueron detrás.
3. Los Magos de Oriente: Se alegraron con gran júbilo.
La peor reacción ante el amor es la indiferencia.
Crea:
“Cristo fue tratado como nosotros merecemos a fin de que nosotros pudiésemos ser tratados
como él merece” (DTG, 25).
El nacimiento de Cristo acercó a Dios hasta el hombre, la muerte de Cristo acercó el hombre a Dios.
Repita conmigo: Acepto y agradezco lo que Jesús hizo por mí en la cruz del Calvario, agradezco mucho su
muerte sustitutiva. Ore conmigo dónde esté.
¿Cuál era el primer cuadro y el último que un penitente observaba cuando llegaba
al santuario? Sangre, cenizas, cordero quemado.

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