DOMINGO 27 Abril
TRANSFORMADOS GRACIAS A UN DÍA
El establecimiento del sábado (Gén. 2:1-3; Éxo. 20:8-11; Juan 1:1-3; Heb. 1:12)
La Escritura es clara sobre el origen del sábado: “En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba con Dios en el principio. Por medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él, nada de lo creado llegó a existir” (Juan 1:1-3). “Así quedaron terminados los cielos y la tierra, y todo lo que hay en ellos. Al llegar el séptimo día, Dios descansó porque había terminado la obra que había emprendido. Dios bendijo el séptimo día, y lo santificó, porque en ese día descansó de toda su obra creadora” (Gén. 2:1-3). Esto nos recuerda que el sábado fue establecido antes de que existiera el pueblo judío. En su rol de Creador, el Hijo estableció la santidad del sábado. Y como el vocero designado de los últimos días, su mensaje del sábado proclama su continuidad para los creyentes posjudíos.
Una nueva creación (2 Cor. 5:17; Gál. 6:15; 2 Ped. 3:13)
La narrativa del sábado en los evangelios describe adoración, sanación, descanso y nutrición. Esta combinación representa un tema de restauración, una nueva creación. Demasiado a menudo nuestra observancia del sábado es la nueva circuncisión, una forma de identidad que demuestra que aceptamos la ley de Dios. Sin embargo, Pablo nos recuerda que “Para nada cuenta estar o no estar circuncidados; lo que importa es ser parte de una nueva creación” (Gál. 6:15). La concepción humana de la Ley de Dios debe ser reemplazada por la justicia de Cristo. Así como la Ley es un reflejo del carácter de Dios, también debe ser reflejada en nosotros. “Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!” (2 Cor. 5:17). Y así, sábado a sábado, somos transformados a su semejanza. “Pero, según su promesa, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, en los que habite la justicia” (2 Ped. 3:13).
Biblia en mano
Compara los dos Mandamientos del sábado en Éxodo 20:8 al 11, y Deuteronomio 5:12 al 15. ¿De qué modo se relacionan con la teoría de que el sábado es solo para los judíos?
Cualquiera puede pretender descansar en Cristo. En tu propia experiencia, ¿de qué manera la observancia del sábado en el séptimo día te ayuda a encontrar ese descanso?
http://escuelasabatica.es/

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