«Pero fue reprendido por su transgresión, pues una muda bestia de carga, hablando con voz humana, reprimió la locura del profeta » (2 Pedro 2:16, BIA).

 Hace algunos años había un programa que se transmitía por televisión en el que un caballo hablaba. Su nombre era el Sr Ed. El Sr Ed era muy inteligente. De hecho, a veces era más inteligente que su dueño. Cada vez que había un problema que resolver, el dueño del Sr Ed se iba al establo a consultarlo. El Sr Ed parecía tener siempre la respuesta correcta. ¡Cosas de la televisión!

Yo no sé de dónde sacaron los creadores de esta serie de televisión la idea de un caballo que habla, pero tal vez fue de la Biblia. El versículo de hoy habla de un asno que hablaba. Llamémosle Sr Fred.

Todos sabemos que los asnos no pueden hablar pero el asno del versículo de hoy lo hizo. ¿O no? De hecho, yo creo que Dios movió sus labios y habló a través de él. Asombroso, ¿verdad? Dios puede usar incluso a un asno para predicar.

Ahora, si Dios puede usar a un animal para hablar de él, con mucha más razón nos puede utilizar a nosotros. Lo único que tenemos que hacer es decir que sí y dejar que Dios hable a través de nosotros. Alguien necesita escuchar hoy el mensaje de nuestro Dios. ¿Serás como el Sr Fred y dejarás que Dios hable a través de ti?

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