«En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo» (Juan 16:33).

Me he dado cuenta de que, cuando manejo, tiendo a girar el volante hacia la dirección en la que miro. Esto significa que si me fijo en un automóvil estacionado en el margen de la vía es probable que gire peligrosamente en su dirección.

En la vida cristiana también vamos en la dirección hacia la que miramos. A veces dedicamos más tiempo a pensar en el pecado que en lo que hacemos para convertirnos en cristianos victoriosos. Muchos conocen mejor la historia de David y Betsabé que la de José y la esposa de Potifar. Han olvidado que Jesús, además de estar dispuesto a perdonarnos, quiere ayudarnos a vencer la tentación.

Cierta noche, un hombre importante llamado Nicodemo, un príncipe de los judíos, se acercó a Jesús. Este le dijo que para vivir una vida cristiana victoriosa era preciso nacer de nuevo. Esto significa que tenemos que dejar atrás la antigua vida y volver a empezar. Un bebé recién nacido apenas está en el inicio de su vida; por tanto, cuando nacemos de nuevo por el Espíritu Santo, es como si volviéramos a empezar a vivir. El apóstol Pablo dijo: «Las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas» (2 Cor. 5:17). Sospecho que la razón por la que muchos tienen problemas en la vida cristiana es que, cuando acudieron a Jesús, antes de nacer de nuevo, parece como si partieran desde el mismo punto donde se encontraban.

Empezar de nuevo no implica que, desde ese momento, vayamos a librarnos de todos los problemas. La realidad es que, no solo tendremos problemas, sino que es probable que tengamos aún más problemas que antes. Jesús dijo: «En el mundo tendréis aflicción» (Juan 16:33).

Sin embargo, en lugar de fracasar, aprenderemos a crecer en la gracia y a salir victoriosos. Cuando crezcamos en la gracia el Señor nos hará victoriosos. Me gusta el texto que dice: «No os ha sobrevenido ninguna prueba que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser probados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la prueba la salida, para que podáis soportarla» (1 Cor. 10:13).

Con la ayuda de Jesús usted puede ser vencedor.  Basado en Juan 16:33.

(954)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*