Lunes 21 de septiembre 2015 | Devoción Matutina para Adultos 2015 | El teatro romano de Sagunto

“¡Venid, aclamemos alegremente a Jehová! ¡Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación!” (Salmo 95:1).

En la confluencia de dos antiguas vías romanas, se encuentra la antigua ciudad de Sagunto, donde todavía existen las ruinas de una fortaleza árabe medieval y un teatro romano construido en el año 50 de nuestra era. Sagunto, cuando era un poblado ibero llamado Arse, se inmortalizó en el 219 a.C. por su resistencia heroica al duro asedio de ocho meses infligido por las tropas del general cartaginés Aníbal, durante la segunda Guerra Púnica. Convertida cinco años después en la ciudad romana de Saguntum, tuvo una vida esplendorosa atestiguada por los muchos restos arqueológicos encontrados.
Su famoso teatro romano, un semicírculo de 90 metros de diámetro excavado en la ladera de la colina guarda muy bien conservada su conformación clásica. Tiene capacidad para ocho mil espectadores y se representaron en él durante casi tres siglos obras de autores latinos y griegos, en su mayoría de divertimiento, donde no se eludía la sátira, la obscenidad o el descaro con personajes marginales. En el bajo imperio se simularon diversiones acuáticas y combates de gladiadores que la censura cristiana nunca prohibió como indicio de la poca cristianización de Sagunto en la época.
En los aledaños del norte de la ciudad, se encuentra el Colegio Adventista de Sagunto desde 1974. Pues bien, en 1985, la Unión Adventista Española y el Colegio del que yo era director en ese tiempo quisimos celebrar un Festival Musical de la Juventud Adventista Española. En el salón de actos de la institución no había suficiente aforo, así que solicitamos a las autoridades regionales que nos cedieran el teatro romano de Sagunto, y ¡lo conseguimos! En aquel histórico recinto, un monumento sin restaurar que guardaba todo su encanto de hacía casi dos mil años, sentados en sus vetustas gradas de piedra, contemplando sus bóvedas y pórticos, sus piedras sillares, como en un sueño de recuerdos de la época romana de la ciudad, allí donde los saguntinos de entonces se divertían y reían, nos reunimos más de mil quinientas personas para cantar alegremente al Señor y engrandecer su nombre. Magnífico espectáculo en el que Dios estuvo presente convirtiendo aquel teatro romano en un venerable santuario.
Porque hay un Dios en los cielos… cuando Jesús regrese, todos los espacios de este mundo que alguna vez se usaron para el desenfreno y la degradación de la naturaleza humana, serán transformados para ser utilizados en la adoración del Padre celestial.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2015
Pero hay un DIOS en los cielos…
Por: Carlos Puyol Buil
Lecturas devocionales para Adultos 2015
http://devocionmatutina.com
Facebook:
https://www.facebook.com/groups/DevocionMatutinaIASD

(424)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*