¡Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas! (Proverbios 11:29).

 Como en los tiempos antiguos, Dios ha llamado a sus siervos fieles para que respondan a las demandas de su época. A lo largo de los siglos sus escogidos han sido jueces o libertadores, profetas, reyes y apóstoles, entre otros. Dios ha llamado a hombres y mujeres para que, en el momento que les ha tocado vivir, puedan cumplir determinada misión. Hoy, al igual que ellos entonces, tú y yo hemos sido llamadas a servir. El hecho de ser mujeres, nos permite acceder a personas que no podrían ser alcanzadas por hombres.

En la Biblia podemos ver el importante papel desempeñado por algunas mujeres en el gran plan de Dios. Algunas de ellas fueron:

  • Dirigentes y consejeras como Débora, quien no titubeó en lo concerniente a la libertad de su pueblo.
  • Valientes y abnegadas como Ester. Una mujer de extraordinaria belleza que estuvo dispuesta a arriesgar su vida por el bien de su nación.
  • Amantes y perdonadoras como Ana quien, en medio de hostilidades, enemistades y conflictos morales, supo amar y perdonar.
  • Pacificadoras y prudentes como Abigail, que con su sabiduría salvó a su esposo de conflictos y al futuro rey de cometer un acto imprudente y criminal.
  • Humildes y obedientes como María, madre abnegada del Mesías.
  • Trabajadoras y serviciales como Dorcas, una mujer laboriosa y dispuesta a ser útil en los momentos de crisis.
  • Fieles y leales como Rut, quien decidió identificarse con los israelitas y aceptar al Dios eterno, formando así parte del gran plan de Dios para la humanidad. Hemos sido llamadas para servir en el medio en el que nos ha tocado vivir. Ojalá que cada una de nosotras sea en Cristo una mujer virtuosa, para su gloria y honor.

(366)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*