Martes 27 de junio 2017 | Saulo en Damasco | Una Pausa en el Camino | Escuela Sabática

SAULO EN DAMASCO

A raíz de su encuentro con Jesús, Saulo quedó ciego, y se le instruyó ir al hogar de un hombre llamado Judas y que allí esperara a otro hombre, Ananías. No cabe duda de que la ceguera física de Saulo era un recordatorio poderoso de la ceguera espiritual más grave que lo llevó a perseguir a los seguidores de Jesús.

La aparición de Jesús en el camino a Damasco cambió todo. Donde Saulo había pensado que estaba en lo cierto, había estado sumamente equivocado. En vez de trabajar para Dios, había estado obrando en contra de Dios. Saulo entró a Damasco como un hombre diferente del fariseo orgulloso y celoso que había salido de Jerusalén. En vez de comer y beber, Saulo estuvo los primeros tres días en Damasco en ayuno y oración, mientras reflexionaba sobre todo lo que había sucedido.

Lee Hechos 9:10 al 14. Imagina lo que debió haber pasado por la mente de Ananías: él no solo era Saulo, el perseguidor devenido en creyente de Jesús; sino también era Pablo, el apóstol escogido por Dios para llevar el evangelio al mundo gentil (ver Hech. 26:16-18).

Con razón Ananías estaba un poco confundido. Si unos tres años después la iglesia de Jerusalén fue reacia para recibir a Pablo después de su conversión (Hech. 9:26-30), ¡podemos imaginarnos las preguntas y las preocupaciones que llenaron el corazón de los creyentes de Damasco a tan solo unos pocos días después de ese acontecimiento!

Notemos, también, que Ananías recibió una visión del Señor, informándole de las nuevas sorprendentes e inesperadas sobre Saulo de Tarso; cualquier otra cosa menor que una visión posiblemente no lo habría convencido de que lo que oía acerca de Saulo era verdad: que el enemigo de los creyentes judíos se había convertido ahora en uno de ellos.

Saulo se había ido de Jerusalén con la autoridad y la comisión de los principales sacerdotes para erradicar la fe cristiana (Hech. 26:12). Sin embargo Dios tenía una comisión muy diferente para Saulo, que descansaba sobre una autoridad muchísimo mayor. Saulo debía llevar el evangelio al mundo gentil, una idea que debió haber sido aún más sorprendente para Ananías y los otros creyentes judíos que la misma conversión de Saulo.

Allí donde Saulo había intentado detener el esparcimiento de la fe cristiana, ahora Dios lo utilizó para esparcirla mucho más allá de lo que habrían imaginado alguna vez los creyentes judíos.

Lee 1 Samuel 16:7; Mateo 7:1; y 1 Corintios 4:5. ¿Cuál es el mensaje de estos textos con respecto a por qué debemos ser cuidadosos en la manera en que vemos la experiencia espiritual de otras personas? ¿Qué errores de juicio has tenido para con los demás, y qué has aprendido de esos errores?

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