Miércoles 11 de junio – Devoción Matutina para Jóvenes 2014 – Hadad Ezer

Además, David derrotó a Hadad Ezer, hijo del rey Rejob de Sobá, cuando Hadad Ezer trató de restablecer su dominio sobre la región del río Éufrates. 2 Samuel 8:3.

EI capítulo 8 de 2 Samuel es el fragmento que cualquier ser humano quisiera tener en su biografía. Es una lista de victorias, victorias y más victorias -todas dadas por Dios- que tuvo el rey David. Lógicamente, las victorias enumeradas son militares.
En mi caso, me gustaría que fuesen victorias académicas, sociales, familiares.
En tu caso, no sé; pero, sin importar el área de tu vida, estoy seguro de que la idea de ser constantemente victorioso te debe seducir.
Hadad Ezer era un rey bastante bien armado, pero en la guerra perdió mil carros, siete mil jinetes, veinte mil soldados de Infantería. Leyendo la historia de este rey, recuerdo a tantos otros enemigos del pueblo de Dios que a lo largo de la historia fueron absolutamente derrotados por el poder del Cielo.
Ese mismo poder está a tu disposición hoy. Tus enemigos espirituales pueden ser pisoteados, y podrían desaparecer de tu horizonte si dejaras esa batalla en las manos de Cristo.
El apóstol Pablo hablará de ese tema en su carta a Timoteo. Le dirá: “Pelea la buena batalla de la fe”. (1 Tim. 6:12). Sabemos (no sé si lo entendemos) que Cristo ya venció a nuestro enemigo. Nuestra lucha es contra nuestro propio yo.
Ese es el único enemigo al que debemos combatir. Para pelear no debemos usar nuestras armas, sino el poder de Dios, que es el único secreto para una victoria segura.
Hadad Ezer podía confiar en su fortaleza militar; tenía motivos para hacerlo.
Pero no hay fuerza en el universo que consiga derrotar a un frágil ser humano tomado de la mano de Dios.
La Biblia no dice cuántos carros, soldados y jinetes tenía David; suponemos que no eran trescientos hombres (como tenía Gedeón), pero tampoco eran cien mil.
El poder de Dios no solo vence a los enemigos directos, sino también aniquila a aquellos que quieren ayudar a los que se oponen a sus hijos. Los sirios de Damasco quisieron ayudar al derrotado Hadad Ezer, y 22 mil de ellos murieron también por el mismo poder.
No tienes por qué temer: un Dios todopoderoso está dispuesto a guiarte, paso a paso, hasta tu victoria final.

DEVOCIÓN MATUTINA JÓVENES 2014
365 vidas
Por: Milton Bentancor
__________________________________________________
Visite nuestra web: www.DevocionMatutina.com
Sitios sugeridos:
Espacio Adventista: www.EspacioAdventista.org
Escuela Sabática: www.EscuelaSabatica.es
Remanente Adventista: www.RemanenteAdventista.com
Youtube: www.youtube.com/jespadillchannel
__________________________________________________

(344)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*