Notas de Elena | 6 de Mayo del 2017 | Líderes siervos | Escuela Sabática

LIDERES SIERVOS
Jesús miraba a los acongojados y de corazón quebrantado, a aquellos cuyas esperanzas habían sido defraudadas, y que procuraban satisfacer los anhelos del alma con goces terrenales, y los invitaba a todos a buscar y encontrar descanso en él.
Con toda ternura decía a los cansados: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallareis descanso para vuestras almas” (Mateo 11:29).
Con estas palabras, Cristo se dirigía a todo ser humano. Sabiéndolo o sin saberlo, todos están trabajados y cargados. Todos gimen bajo el peso de cargas que solo Cristo puede quitar. La carga más pesada que llevamos es la del pecado. Si tuviéramos que llevarla solos nos aplastaría.
Pero el que no cometió pecado se ha hecho nuestro substituto. “Jehová cargo en él el pecado de todos nosotros” (Isaías 53:6).
El llevo el peso de nuestra culpa. También quitara la carga de nuestros hombros cansados. Nos dará descanso. Llevará por nosotros la carga de nuestros cuidados y penas. Nos invita a echar sobre el todos
nuestros afanes; pues nos lleva en su corazón (El ministerio de curación, p. 47).
Por la gracia de Cristo, toda tendencia errónea puede ser reprimida, no en una forma lánguida e irresoluta, sino con un firme propósito, con la elevada resolución de convertir a Cristo en el Modelo. Diríjase vuestro amor a aquellas cosas que Jesús amaba, y apártese de aquellas cosas que no darán fortaleza a los impulsos correctos. Con firme energía, procurad aprender y mejorar el carácter cada día. Debéis tener firmeza de propósito para dominaros y ser lo que sabéis que Dios quiere que seáis.
Tanto el intelecto como el corazón, deben ser consagrados al servicio de Dios. Él tiene derecho sobre todo lo que hay en nosotros. El seguidor de Cristo no puede participar en complacencia o en empresa alguna por inocente y loable que parezca, que una conciencia iluminada le señale como capaz de disminuir su ardor o reducir su espiritualidad.
Cada cristiano debe trabajar para hacer retroceder la marea del mal, y salvar a nuestros jóvenes de las influencias que quisieran arrastrarlos a la ruina. Dios nos ayude a avanzar contra la corriente (La maravillosa gracia de Dios, p. 327).
Hemos sido elegidos por gracia para ser siervos del Señor. Ser siervos significa ser obreros que tienen preocupaciones, llevan cargas y asumen responsabilidades… Cada hombre tiene una obra solemne que hacer y no puede desperdiciar su tiempo; no puede desperdiciar los privilegios ni las oportunidades que le han sido otorgados. Debe mejorar en carácter, en habilidades, de acuerdo a sus privilegios y oportunidades, para llegar a ser un obrero completo en la causa de Dios (Manuscript 81, 18 de julio, 1893).

==================
NOTAS DE ELENA
LECCIÓN DE ESCUELA SABÁTICA

II TRIMESTRE DEL 2017
Narrado por: Patty Cuyan
Desde: California, USA
===================
|| www.drministries.org ||

(281)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*