Notas de Elena | 7 de Junio del 2017 | Pedro y Judas | Escuela Sabática

PEDRO Y JUDAS
Tenemos la historia de los antediluvianos y de las ciudades de la llanura, cuyo curso de conducta degeneró de liviandad y frivolidad en pecados envilecedores que hicieron descender la ira de Dios en una destrucción espantosísima, a fin de eliminar de la tierra la maldición de su contaminadora influencia. La propensión y la pasión sobrepujaron la razón. El yo era su dios, y el conocimiento del Altísimo casi quedó raído por la complacencia egoísta de corruptas pasiones.
El pecado de los antediluvianos consistió en pervertir lo que era lícito en sí mismo. Corrompieron los dones de Dios usándolos para complacer sus deseos egoístas. La complacencia del apetito y de las bajas pasiones hizo que sus pensamientos fueran completamente corruptos. Los antediluvianos eran esclavos de Satanás; guiados y controlados por él.
Rindieron culto a la complacencia egoísta —comiendo, bebiendo, divirtiéndose— y recurrían a actos de violencia y crimen si se coartaban sus deseos y pasiones.
En los días de Noé, la abrumadora mayoría se oponía a la verdad y estaban prendada de una trama de falsedades. La tierra estaba llena de violencia. Guerra, crimen, asesinato estaban a la orden del día. Así también será antes de la segunda venida de Cristo (Comentario bíblico adventista del séptimo día, tomo 1, p. II04).
¿Apuntarán alto los profesos seguidores de Cristo y alcanzarán la norma de la santidad? Es mejor ser mundano que cristiano profeso común y vulgar. Atreveos a salir del mundo y a ser diferentes. Atre-veos a ser singulares, porque amáis a Jesús más que al mundo, y la justicia con persecución más que la desobediencia con prosperidad mundana. La santa y completa obediencia mediante la dependencia del Señor Jesús fortalecerá al alma para que permanezca firme en la fe y la esperanza del evangelio.
Jesús dijo: “Separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15:5). La unión con Cristo es el único medio a nuestra disposición para vencer el pecado. Si vivimos en Cristo, nos adherimos a Cristo, somos apoyados y alimentados en Cristo, podremos dar fruto a la semejanza de Cristo. Vivimos y nos movemos en él; somos uno con él y con el Padre. El nombre de Cristo es glorificado en el hijo creyente de Dios. Esta es la religión bíblica (That I May Know Him, p. 318; parcialmente en A fin de conocerle, p. 317).
Me dirijo a nuestros hermanos. Si os acercáis a Jesús, y tratáis de adornar vuestra profesión con una vida bien ordenada y una conversación piadosa, vuestros pies serán guardados de extraviarse en sendas prohibidas. Si tan solo queréis velar, velar continuamente en oración, y tan solo hacéis todo como si estuvieseis en la presencia inmediata de Dios, seréis salvados de caer en la tentación, y podréis esperar llevar hasta el fin una vida pura sin mancha ni contaminación. Si mantenéis firme hasta el fin el principio de vuestra confianza, vuestros caminos serán afirmados en Dios, y lo que la gracia empezó, lo coronará la gloria en el reino de nuestro Dios. Los frutos del Espíritu son amor, gozo, paz, longanimidad, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Si Cristo está con nosotros crucificaremos la carne con sus afectos y concupiscencias (Testimonios para la iglesia, tomo 5, p. 138).

==================
NOTAS DE ELENA
LECCIÓN DE ESCUELA SABÁTICA

II TRIMESTRE DEL 2017
Narrado por: Patty Cuyan
Desde: California, USA
===================
|| www.drministries.org ||
===================

 

(268)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*