Notas de Elena | Domingo 6 de noviembre 2016 | Más acusaciones | Escuela Sabática


Domingo 6 de noviembre: Más acusaciones
Ejerzamos cuidado para mantenemos en equilibrio y con ideas sensatas. Procuremos la sabiduría del cielo y avancemos con inteligencia. Si Ud. adopta posiciones demasiado radicales, se verá obligado a retroceder, y entonces por muy concienzudo que haya sido, habrá perdido en su propio juicio, y nuestros hermanos así como los incrédulos perderán su confianza en Ud. Tenga cuidado de no ir más ligero de lo que le permite la luz de Dios. No siga ideas humanas, pero avance inteligentemente en el temor de Dios.
Si Ud. yerra, no lo haga alejándose del pueblo tanto como sea posible, porque entonces Ud. cortará el hilo de su influencia y no podrá beneficiarlo. Lo mejor es errar en favor del pueblo y no en contra de él, porque entonces hay esperanza de que el pueblo le seguirá, pero no hay necesidad de errar sea de un lado o del otro (Consejos sobre el régimen alimenticio, pp. 248, 249).
Siempre hay una clase de gente que está dispuesta a escaparse por alguna tangente, que desea aprehender algo extraño, maravilloso y nuevo; pero Dios desea que todos nos movamos con calma y consideración, eligiendo nuestras palabras en armonía con la verdad sólida para este tiempo. La verdad debiera presentarse a la mente tan libre como sea posible de lo que es emocional, pero al mismo tiempo con la intensidad y solemnidad que corresponden a su carácter. Debemos tener cuidado de no estimular a los extremistas, los que están propensos a ir al fuego o al agua.
Os ruego que saquéis de vuestras enseñanzas toda expresión extravagante, todo aquello que las mentes inestables y los inexpertos pudieran tomar y utilizar para llevar a cabo movimientos descabellados y faltos de madurez. Es necesario que cultivéis la precaución en cada declaración a fin de no lanzar a nadie por una vía equivocada, y causar confusión que requerirá mucha labor penosa para corregir, desviando así la fuerza de los obreros hacia campos de actividad en los cuales Dios no desea que se entre. Una manifestación de fanatismo entre nosotros cerrará muchas puertas a los sólidos principios de la verdad (El evangelismo, pp. 443, 444).
Decidido a borrar la imagen de Dios en el hombre, Satanás trabaja con intenso esfuerzo para ocultar al Señor. No obra abiertamente, sino en secreto, mezclando lo humano con lo divino, lo espurio con lo genuino, para tratar de introducir confusión y calamidades. Pero la misericordia divina se manifiesta con poder proporcional para contrarrestar esa obra impía, y para desenmascarar los ocultos propósitos del enemigo. El pueblo de Dios ha de dar un decidido testimonio en favor de la verdad, por medio de la pluma y la voz, para poner en evidencia los propósitos del Señor. Ha de proclamar de lugar en lugar el mensaje de la Palabra de Dios, para que los hombres y mujeres puedan comprender la verdad…
Hay una consistencia innegable en la sana doctrina. No es un vapor que se disipa. La luz debe emanar de la Palabra de Dios. El Señor invita a su pueblo para que se acerque a él. Nadie debe interponerse entre él y su pueblo. Cristo está llamando a la puerta del corazón para solicitar entrada. ¿Lo dejarán entrar ustedes? (Cada día con Dios, p. 308).
Notas de Elena G. de White para la Escuela Sabática | Lección 7 | Para el 12 de noviembre de 2016 | Castigo retributivo | El libro de Job | Cuarto trimestre 2016 | Guía de Estudio de la Biblia – Maestros – Alumnos | Iglesia Adventista del Séptimo Día

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