Notas de Elena | Jueves 15 de marzo 2018 | Ahorro e inversión | Escuela Sabática

Jueves 15 de marzo: Ahorro e inversión
El sabio dirige estas palabras al indolente: “Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio; la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento”. Proverbios 6:6-8. Las habitaciones que las hormigas se construyen, demuestran habilidad y perseverancia. Pueden manejar un solo granito a la vez, pero por la diligencia y la perseverancia realizan maravillas.
Salomón señala la laboriosidad de la hormiga como un reproche para los que malgastan horas en la ociosidad y las prácticas que corrompen el alma y el cuerpo. La hormiga hace provisión para las estaciones futuras; pero muchos seres dotados de facultades de raciocinio no se preparan para la vida futura inmortal.
El sol, la luna, las estrellas, las rocas sólidas, el arroyo que corre, el amplio y agitado océano, enseñan lecciones que todos harían bien en escuchar (Consejos para los maestros, pp. 181, 182).
Dios nos llama siervos, lo que implica que somos empleados por él para hacer determinada obra y llevar ciertas responsabilidades. Nos ha prestado un capital para invertir. No es nuestra propiedad, y desagradamos a Dios si acaparamos los bienes de nuestro Señor o los gastamos como nos plazcan. Somos responsables por el uso o el abuso de lo que Dios nos ha prestado. Si este capital que el Señor ha colocado en nuestras manos permanece inactivo, o lo enterramos, aunque sea un solo talento, seremos llamados por el Maestro a rendir cuenta. Él requiere, no lo nuestro, sino lo suyo con intereses (Testimonios para la iglesia, tomo 2, p. 588).
No debemos mirar “las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”. I Corintios 4:18. Al sacrificar los deseos e inclinaciones egoístas cambiamos cosas sin valor y transitorias por cosas preciosas y duraderas. Esto no es sacrificio, sino ganancia infinita.
“Algo mejor” es el santo y seña… de toda vida verdadera. Al pedimos Cristo que abandonemos alguna cosa, nos ofrece en su lugar otra mejor… Diríjaseles [a los jóvenes] a algo mejor que la ostentación, la ambición o la complacencia. Póngaselos en contacto con una belleza más verdadera, con principios más elevados y con vidas más nobles.
Permítaseles ver a Aquel que es “del todo amable”. Una vez que la mirada se fija en él, la vida halla su centro. El entusiasmo, la devoción generosa, el ardor apasionado de la juventud hallan en esto su verdadero objeto. El deber llega a ser un deleite y el sacrificio un placer.
Honrar a Cristo, asemejarse a él, es la ambición superior de la vida, y su mayor gozo (La educación, p. 296).
Viernes 16 de marzo: Para estudiar y meditar
Consejos sobre mayordomía cristiana, “Como en los días de Noé”, p. 141.
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Notas de Elena G. de White
Lección 11: Para el 17 de marzo de 2018
Las deudas: una decisión diaria
Escuela Sabática – Primer trimestre 2018
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