Notas de Elena | Jueves 25 de agosto 2016 | La iglesia en acción | Escuela Sabática


Jueves 25 de agosto: La iglesia en acción
Cuando encomendamos nuestro camino al Señor, debemos escudriñar minuciosamente el corazón, arrojando fuera todo mal, para que Cristo pueda llenarlo con su justicia. Debemos buscar al Señor en oración, arrepintiéndonos de nuestros pecados desde el mismo comienzo de nuestras peticiones.
La ley de Dios es la prueba de nuestras acciones. Sus ojos ven todo acto, escudriñan cada rincón de la mente, detectan todo engaño y toda hipocresía. Todas las cosas están desnudas y abiertas ante la vista de Dios. Pero él recibirá a todos los que acudan a él con corazones arrepentidos y una verdadera intención de abandonar todo mal…
En todas nuestras transacciones comerciales, en cada palabra y acto, debemos mantener un propósito puro y una clara conciencia. Debemos encomendar nuestras obras a Dios y luego dejarlas en sus manos. Nuestra obra debe hacerse con la integridad más estricta. No debemos estimar nada que no podamos llevar a las cortes celestiales. Al hacer nuestro trabajo, pidamos la ayuda de Dios, comprendiendo que esto es lo único que puede mantener nuestra obra libre de egoísmo (A fin de conocerle, p. 292).
Con la mayor sencillez y franqueza, nuestro Salvador, el poderoso General de los ejércitos del cielo, no oculta el severo conflicto que ellos experimentarán. Señala los peligros, nos muestra el plan de la batalla y la difícil y peligrosa obra que debe hacerse; entonces levanta la voz antes de entrar en el conflicto para contar el costo, al mismo tiempo que anima a todos a tomar las armas de su contienda y a esperar que la hueste celestial integre los ejércitos para guerrear en defensa de la verdad y la rectitud. La debilidad de los hombres encontrará fuerza sobrenatural y ayuda en cada conflicto severo para realizar las obras de la Omnipotencia, y la perseverancia en la fe y la perfecta confianza en Dios asegurarán el éxito. Aunque la antigua confederación del mal está en orden de batalla contra ellos, él les ordena que sean valientes y fuertes y luchen valerosamente, pues tienen un cielo que ganar y más que un ángel en sus filas: el poderoso General de los ejércitos que conduce las huestes del cielo (Comentario bíblico adventista, tomo 2, pp. 989, 990).
Viernes 26 de agosto: Para estudiar y meditar
El ministerio de la bondad, pp. 327-333; 345-361.
Notas de Elena G. de White para la Escuela Sabática | Lección 9 | Jesús las ministraba en sus necesidades | El papel de la iglesia en la comunidad | Tercer trimestre 2016

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