Notas de Elena | Lunes 15 de agosto 2016 | Nuestro Salvador compasivo | Escuela Sabática


Lunes 15 de agosto: Nuestro Salvador compasivo
Quien se compadeció de las multitudes porque “estaban desamparadas y dispersas”, sigue teniendo compasión de los pobres que sufren. Les extiende la mano para bendecirlos, y en la misma plegaria que dio a sus discípulos nos enseña a acordamos de los pobres.
Al orar: “El pan nuestro de cada día. dánoslo hoy”, pedimos para los demás tanto como para nosotros mismos. Reconocemos que lo que Dios nos da no es para nosotros solos. Dios nos lo confía para que alimentemos a los hambrientos. De su bondad ha hecho provisión para el pobre. Dice: “Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a vecinos ricos… Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos: y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos”. “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra”. “El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará” (El discurso maestro de Jesucristo, pp. 95, 96).
Vuestro compasivo Redentor os observa con amor y simpatía, listo para oír vuestras oraciones y prestaros la ayuda que necesitáis. Conoce las cargas que pesan sobre el corazón de cada madre y es su mejor amigo en toda emergencia. Sus brazos eternos sostienen a la madre fiel y temerosa de Dios. Cuando estuvo en la tierra tuvo una madre que luchó con la pobreza y sufrió muchas ansiedades y perplejidades, así que él simpatiza con toda madre cristiana en sus congojas y ansiedades. Aquel Salvador que emprendió un largo viaje con el propósito de aliviar el corazón ansioso de una mujer cuya hija era poseída de un mal espíritu, oirá las oraciones de la madre y bendecirá a sus hijos.
El que devolvió a la viuda su único hijo cuando era llevado a la sepultura se conmueve hoy ante la desgracia de la madre enlutada. El que derramó lágrimas de simpatía ante la tumba de Lázaro y devolvió a Marta y María su hermano sepultado; el que perdonó a María Magdalena; el que recordó a su madre mientras pendía de la cruz en su agonía; el que se apareció a las mujeres que lloraban y las hizo mensajeras suyas para difundir las primeras y gratas noticias de un Salvador resucitado, es hoy el mejor Amigo de la mujer y está dispuesto a ayudarle en todas las relaciones de la vida (El hogar cristiano, p. 183).
Notas de Elena para la Escuela Sabática | Lección 8 para el 20 de agosto de 2016 | Jesús mostraba simpatía | El papel de la iglesia en la comunidad | Tercer trimestre 2016

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