Notas de Elena | Lunes 5 de noviembre 2018 | La casa de Dios | Escuela Sabática

Lunes 5 de noviembre: La casa de Dios
Debemos establecer una acérrima enemistad entre nuestra alma y nuestro enemigo; pero debemos abrir nuestro corazón al poder y la influencia del Espíritu Santo. Queremos que la oscuridad de Satanás sea rechazada, y que la luz del cielo fluya. Queremos tomamos tan sensibles a las santas influencias, que el menor susurro de Jesús mueve nuestras almas… Entonces nos deleitará hacer la voluntad de Dios, y Cristo nos manifestará ante Dios y los santos ángeles como los que estamos en él, y no se avergonzará del llamamos hermanos (A fin de conocerle, p. 363).
El templo judío fue construido con piedras labradas que se sacaron de las montañas. Y cada piedra era preparada para su lugar en el templo, labrada a escuadra, pulida y probada antes de ser transportada a Jerusalén. Cuando todas esas piedras se encontraron sobre el terreno, la edificación se hizo sin que se oyera el mido de un hacha o de un martillo. Esta edificación representa el templo espiritual de Dios, compuesto de materiales traídos de todas las naciones, lenguas, pueblos y clases sociales, grandes y pequeños, ricos y pobres, sabios e ignorantes. No se trata de substancias inertes, que deban ser trabajadas por medio del martillo o el cincel. Son piedras vivas, sacadas de la cantera del mundo por medio de la verdad; y el gran Arquitecto, el Señor del templo, está ahora labrándolas y puliéndolas, preparándolas para su lugar respectivo en el templo espiritual. Ese templo, una vez terminado, será perfecto en todas sus partes y causará la admiración de los ángeles y de los hombres; porque Dios es su arquitecto y constructor (Testimonios para la iglesia, t. 9, p. 145).
“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” [1 Corintios 3:11]. “Sobre esta piedra –dijo Jesús—, edificaré mi iglesia”. En la presencia de Dios y de todos los seres celestiales, en la presencia del invisible ejército del infierno, Cristo fundó su iglesia sobre la Roca viva. Esa Roca es él mismo —su propio cuerpo quebrantado y herido por nosotros. Contra la iglesia. edificada sobre ese fundamento, no prevalecerán las puertas del infierno.
Cuán débil parecía la iglesia cuando Cristo pronunció estas palabras. Se componía apenas de un puñado de creyentes contra quienes se dirigía todo el poder de los demonios y de los hombres malos; sin embargo, los discípulos de Cristo no debían temer. Edificados sobre la Roca de su fortaleza, no podían ser derribados (El Deseado de todas gentes, p. 381).
Debemos aprender a ser leales el uno con el otro, a ser tan fieles como el acero en la defensa de nuestros hermanos. Mirad vuestros propios defectos. Descubrid más bien una falta vuestra que diez de vuestro hermano. Recordad que Cristo ha orado por éstos sus hermanos que todos ellos puedan ser uno, como él es uno con el Padre. Tratad hasta el extremo de vuestras posibilidades de estar en armonía con vuestros hermanos (En los lugares celestiales, p. 180).
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ESCUELA SABÁTICA – LECCIÓN 6 – NOTAS DE ELENA G. DE WHITE
Esta semana estudiaremos la lección 6 – Imágenes de la unidad
Para el 10 de noviembre de 2018
Lecciones de Escuela Sabática – Cuarto trimestre 2018
UNIDAD EN CRISTO
Narración: Maira Fermin

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