Notas de Elena | Martes 4 de diciembre 2018 | Dones espirituales para la unidad | Escuela Sabática

Martes 4 de diciembre: Dones espirituales para la unidad
En la fraternidad humana^ se requiere toda clase de talento para hacer un perfecto conjunto; y la iglesia de Cristo está compuesta de hombres y mujeres de diversos talentos, y de todas clases. Dios no quiso nunca que el orgullo de los hombres abrogase lo que su sabiduría había ordenado, a saber: la combinación de mentes de toda clase, de todos los diversos talentos para formar un conjunto completo. Nadie debe menoscabar ninguna parte de la gran obra de Dios, sean los agentes encumbrados o humildes. Todos tienen que hacer su parte en cuanto a difundir la luz en diferentes grados (Obreros evangélicos, p. 346).
En el plan de Dios los seres humanos han sido hechos necesarios los unos a los otros. A cada uno Dios ha encomendado talentos, que deben ser usados para ayudar a otros, a fin de que caminen en la senda del bien. Mediante el servicio desinteresado para otros es como mejoramos e incrementamos nuestros talentos.
Como las diferentes partes de una máquina, todos están íntimamente relacionados el uno con el otro y todos dependen de un gran Centro. Debe haber unidad en la diversidad. Ningún miembro de la empresa del Señor puede trabajar exitosamente en forma independiente. Cada uno debe trabajar bajo la supervisión de Dios. Todos deben usar las aptitudes que se les confiaron en el servicio de Dios, de tal forma que cada uno pueda contribuir a la perfección del todo (En los lugares celestiales, p. 289).
¡Cuán grande es la diversidad manifestada en el mundo natural! Cada objeto tiene su esfera peculiar de acción; sin embargo todos se encuentran unidos en un gran todo. Cristo Jesús está en unión con el Padre, y desde ese gran centro esta maravillosa unidad debe extenderse… a través de todas las clases y las diversidades de talentos. Hemos de respetar los talentos de los demás; debemos armonizar en bondad, en pensamientos y acciones desinteresados, porque el Espíritu de Cristo, como el instrumento vivo y que obra, está circulando a través del todo… No son las acciones notables las que producen la unidad; es el molde del Espíritu Santo impreso en el carácter (.Nuestra elevada vocación, p. 171).
La unidad cristiana es una fuerza poderosa. Proclama con voz vigorosa que quienes la manifiestan son hijos de Dios. Ejerce una influencia irresistible sobre el mundo, revelando que el hombre dentro de sus características humanas, puede ser participante de la naturaleza divina, habiendo escapado a la corrupción que está en el mundo por concupiscencia. Debemos ser uno con nuestros semejantes y con Cristo, y, en Cristo, uno con Dios. Entonces se podrá decir de nosotros: “En él estáis cumplidos”…
Dios ruega a todos los miembros de su iglesia que reciban el Espíritu Santo, que se unan en comprensión fraternal, y que vinculen sus intereses con amor.
No hay nada que debilite la iglesia en forma tan manifiesta como la desunión y las rencillas. No hay nada que contienda tanto con Cristo y la verdad como un espíritu tal…
Aquel en cuyo corazón mora cristo reconoce a Jesús cuando éste mora en el corazón de los hermanos. Cristo jamás lucha ni ejerce influencia contra sí mismo. Los cristianos deben hacer su obra, sea cual fuere ésta, en unidad de Espíritu, para la perfección de todo el cuerpo (Mi vida hoy, p. 284).
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ESCUELA SABÁTICA – NOTAS DE ELENA G. DE WHITE
Esta semana estudiaremos la lección 10 – La unidad y las relaciones rotas
Para el 8 de diciembre de 2018
Lecciones de Escuela Sabática – Cuarto trimestre 2018
UNIDAD EN CRISTO
Narración: Maira Fermin

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