Notas de Elena | Miércoles 12 de octubre 2016 | La esposa de Job | Escuela Sabática


Miércoles 12 de octubre: La esposa de Job
Muchos parecen pensar que es imposible no caer bajo la tentación, que ellos no tienen poder para vencer, y pecan contra Dios pronunciando con sus labios palabras de desaliento y de duda, en lugar de palabras de fe y valor. Cristo fue tentado en todo punto en que lo somos nosotros, y sin embargo se mantuvo sin pecado. El dijo: “Viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí”. ¿Qué significa esto? Significa que el príncipe del mal no podía encontrar ninguna posición ventajosa en Cristo para tentarlo; y lo mismo puede ocurrir con nosotros (Mensajes selectos, t. 3, pp. 218, 219).
Todos los que aprenden en la escuela de Cristo están siendo enseñados por agentes celestiales, y nunca deben olvidar que son un espectáculo para el mundo, los ángeles y los hombres. Tienen que representar a Cristo. Deben ayudarse mutuamente para ser dignos de admisión en la escuela superior. Tienen que ayudarse a ser puros y nobles, y a tener una idea correcta de lo que significa ser hijos de Dios. Tienen que pronunciar palabras de ánimo. Tienen que levantar las manos cansadas y fortalecer las rodillas vacilantes. En todo corazón deben inscribirse estas palabras como por medio de un diamante: “A nada temo, salvo no saber en qué consiste mi deber, o dejar de hacerlo”. Vivimos en una época cuando debiéramos buscar al Señor fervorosamente…
El dominio propio, las palabras de amor y ternura, honran al Salvador. Los que pronuncian palabras bondadosas y amables, palabras pacificadoras, serán ricamente recompensados. Somos los ministros designados por Cristo, y debemos permitir que su Espíritu resplandezca mediante la mansedumbre y la humildad que hemos aprendido de él (Cada día con Dios, p. 339).
I I éxito que se ha de obtener en esta vida, el éxito que nos asegurará ln vida futura, depende de que hagamos fiel y concienzudamente las cosas pequeñas En las obras menores de Dios no se ve menos perfección que en las más gratules. La mano que suspendió los mundos en el espacio es la que hizo con delicada pericia los lirios del campo. Y así como Dios es perfecto en su esfera, hemos de serlo nosotros en la nuestra. La estructura simétrica de un carácter fuerte y bello, se edifica por los actos individuales en cumplimiento del deber. Y la fidelidad debe caracterizar nuestra vida tanto en los detalles insignificantes como en los mayores. La integridad en las cosas pequeñas, la ejecución de actos pequeños de fidelidad y bondad alegrarán la senda de la vida; y cuando hayamos acabado nuestra obra en la tierra, se descubrirá que cada uno de los deberes pequeños ejecutados fielmente ejerció una influencia benéfica imperecedera (Patriarcas y profetas, p. 620).

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